En la provincia de Pachitea se registran actualmente 55 adolescentes embarazadas, de las cuales cinco son niñas de apenas 12 y 13 años, según informó el director regional de Salud de Huánuco, Gustavo Barrera. El caso más reciente corresponde a una adolescente de 13 años que falleció al no resistir el parto, hecho que fue calificado como “sumamente lamentable” por la autoridad sanitaria.
Barrera sostuvo que todas las adolescentes embarazadas son consideradas gestantes de alto riesgo, debido a que sus organismos no están preparados para enfrentar la maternidad.
Por ese motivo, señaló que deben ser atendidas en el Hospital Regional Hermilio Valdizán, en Huánuco, dado que los establecimientos de salud locales carecen de la capacidad para afrontar las complicaciones propias de estos casos.
El director regional informó que, tras el deceso de la menor, él y su equipo técnico se trasladaron a Pachitea para recoger información y disponer medidas inmediatas.
Señaló que se ha identificado presunta omisión en la atención médica y, en consecuencia, se iniciaron procesos administrativos contra los profesionales de la Red de Salud de Pachitea que tuvieron a su cargo la atención.
Cifras reflejan crisis
El funcionario explicó que estas acciones buscan corregir las fallas detectadas y garantizar que no se repitan episodios similares. Añadió que el problema no se limita a Pachitea, ya que en Chavinillo (provincia de Yarowilca) se registran 12 adolescentes gestantes, en San Rafael tres —donde también se produjo una muerte materna este año— y en Churubamba dos, además de un caso de fallecimiento previo.
Barrera afirmó que los embarazos adolescentes, en especial los de niñas menores de 14 años, deben ser asumidos como una prioridad de salud pública. No obstante, advirtió que la atención médica por sí sola es insuficiente y que se requiere una intervención integral.
El funcionario señaló que, en muchos casos, las adolescentes gestantes no superan los 12 o 13 años, lo que evidencia la vulnerabilidad de una población que debería estar en etapa escolar y no enfrentando riesgos de maternidad.
“Son niñas realmente las que se ven afectadas”, afirmó, al subrayar que se trata de un problema social profundo que interpela a toda la sociedad huanuqueña.
El funcionario destacó el rol de los docentes, a quienes considera actores clave para orientar a los escolares y transmitir mensajes de prevención.
Además, indicó que el trabajo con las familias es fundamental, porque la situación de niñas embarazadas de 12 y 13 años refleja también carencias en la formación de valores y en la protección desde el hogar.
“Son niñas realmente las que se ven afectadas”, sostuvo, al remarcar que el Estado no puede mirar con indiferencia estas cifras.
El dato
Según declaró, el Ministerio Público, el sector Educación, el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables y la Defensoría del Pueblo deben involucrarse para brindar protección a las menores y reforzar la prevención.




