ÓSCAR COLCHADO LUCIO

ÓSCAR COLCHADO LUCIO

Por Arlindo Luciano Guillermo

Cuando un escritor muere, solo deja de escribir y ya no está entre nosotros; sus libros hablan por él y comparecen ante el tiempo. Adiós, Óscar Colchado. No fui tu amigo, no tengo un libro tuyo con tu firma ni me tomé una fotografía contigo; soy tu lector pródigo. He leído tus libros con libertad y juicio crítico. Siempre pensé que eres una proyección social y estética de Ciro Alegría (El mundo es ancho y ajeno) y José María Arguedas (Los ríos profundos, Todas las sangres y Yawar fiesta). Cuando te encuentre en el parnaso del Hanaq Pacha te entregaré autobiografiados Cordillera Negra (con subrayados, códigos de orientación, garabatos en los márgenes, figuras, dibujos; el Uchco Pedro con su “hachita cuta”, la cueva del “yana puma”), Hacia el Hanaq Pacha, Rosa Cuchillo y ¡Viva Luis Pardo! La vida no es eterna, Óscar; los libros sí tienen vocación de eternidad. 

Premio Casa de la Literatura Peruana en 2018 con merecida justicia. El 20 de enero falleció Óscar Colchado; tenía 76 años. Más de 30 libros publicados. Solo un lector distraído ignora a Óscar Colchado. Rosa Cuchillo tiene la alegoría de la Divina comedia y Pedro Páramo, mientras que Luis Pardo (como en Huánuco Melchor Albornoz) es un bandolero filántropo: roba y expropia a los ricos y hacendados para dárselos a los pobres; es el Robin Hood andino. En la literatura de Colchado se fisionan cultura andina y occidental, quechua y español, cosmovisión telúrica de los Andes y cristianismo, montaje de la sintaxis del quechua y del castellano. Los cuentos y novelas de OCL demuestran la vigencia, en pleno siglo XXI, de la cultura andina, costumbres, lengua, postergación y conflicto entre ciudad y ruralidad, Andes y costa, Lima, Ancash y Chimbote. El cuento “Cordillera Negra”, de obligada lectura, apela a procedimientos narrativos modernos, con presencia notable de poesía natural y sencilla y adecuación lingüística, lejos del relato lineal, descriptivista y del narrador omnisciente. Casi al final sabemos que el narrador, testigo presencial de los sucesos de violencia y persecución, es Tomás Nolasco, una de las huestes del taita Pedro Pablo Atusparia y luego del incorregible Uchco Pedro,                                                                                          fusilado públicamente, cuyo cadáver nadie se atreve a enterrarlo hasta que Tomás lo hace. El tramo terminal del relato es mítico y desconcertante: “No pudiendo dar ya un paso más, como muñeco me amontoné ahí nomás en el camino, y poco a poco sentí que mi cuerpo se iba poniendo rígido, y después que se enfriaba del todo y se endurecía hasta quedar convertido por último en esta piedra que soy, en este sitio de Tacllán, y a quien los viajeros conocen, por algo será seguro, como la piedra que cura el mal del corazón”.

En el libro Desdoblando el paisaje. Proceso de la literatura desde el mundo andino peruano (2015), que reúne los estudios de crítica literaria de Manuel J. Baquerizo Baldeón (1929-2002), cuya recopilación le pertenece de Jesús Cabel, se advierte una valoración seria y meticulosa de la narrativa de Óscar Colchado titulada “Óscar Colchado: entre la ficción y la fantasía andina” (Págs. 102- 111). Destacamos algunas opiniones: 1. En Cordillera Negra inicia Colchado el trabajo del lenguaje y la prosa, es decir, la transposición artística del español oral quechuizado al plano narrativo escrito. 2. Incorpora, como protagonista épico, a un rebelde social: Pedro Cochachín o Uchco Pedro, el lugarteniente de Atusparia, que va a liderar un levantamiento campesino en el siglo XIX. 3. La novela actual carece de héroe. ¡Viva Luis Pardo! restituye a la literatura peruana el romance histórico, el cantar de gesta o relato épico. Luis Pardo es un salteador y expropiador de haciendas, defensor de los humildes, modelo impar de hombre idealista y romántico. 4. La novela Rosa Cuchillo, desde el mito y la alegoría, incursiona audazmente en el contexto de la violencia política de los 80. Plantea los tres mundos de la cosmogonía andina: Kay Pacha (tierra), Janaq Pacha (morada de los dioses) y Ukhu Pacha (sede de los demonios y muertos sin redención). 5. Rosa Cuchillo (visión amorosa y comprensiva donde los sucesos son mostrados a partir de la cosmovisión animista y humanizadora del pueblo quechua) es el anverso de Lutima en los Andes de Vargas Llosa (visión político-novelesca del Perú actual, una suerte de folletín truculento repleto de hechos y episodios inverosímiles, alejados de la realidad histórica y cargado de prejuicios y opiniones desvalorizadas del mundo andino). Ambas novelas tuvieron premios significativos: Lituma en los Andes, Premio Planeta (1993); Rosa Cuchillo, Premio Nacional de Novela de la Universidad Federico Villarreal (1996).            

Óscar Colchado recibió innumerables premios. En 1993, el cuento “Cordillera Negra” obtuvo el Premio Copé. En 2002 recibió el Premio Internacional de Cuento Juan Rulfo por La casa del cerro El Pino. En 1985 mereció el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil con Cholito en los Andes mágicos. Óscar Colchado es poeta, cuentista, novelista y docente de Lengua y Literatura. La lectura de los libros de Ciro Alegría y José María Arguedas tempranamente lo impactaron y definirían su carrera literaria muy cerca al mundo y cosmovisión andina. Fue profesor rural en la comunidad de Rayán, en la Cordillera Negra, el mismo escenario del cuento cuyo protagonista es Uchco Pedro y la rebelión de campesinos en 1885 contra el abuso de los mistis y autoridades políticas. 

Muerto Óscar Colchado queda leer y releer sus libros que contienen el legado de la cultura y cosmovisión andinas. En “Cordillera Negra” hay un pasaje paradigmático: “De repente notamos, sobre el suelo, la sombra alargada de un ave que se arrastraba. Alzamos nuestros ojos al cielo y vimos: un enorme y majestuoso cóndor que con sus soberbias alas bien abiertas, volaba en círculos en nuestro encima. (…) … era el taita Wiracocha, ¿no sabíamos?, a veces se aparecía en forma de cóndor, otras de puma o de serpiente”. La novela corta El cerco de Lima tiene un inicio que presagia tragedia: “¡Puta!, esos terroristas no tienen alma, carajo. Sonó tan fuerte esa explosión que yo pensé que todo Lima se vendría abajo. Un estruendo de la puta madre”. He releído “Cordillera Negra” sin fatiga, siempre con el mismo interés y delite. Reafirmo que el Perú es una nación de “todas sangres” donde la coexistencia cultural siempre está en conflicto, renovación y modernización. En la literatura de Óscar Colchado hay cinco ejes distinguibles: cosmovisión andina, ensamblaje de quechua-español, tradición oral y memoria histórica, violencia política y social y técnicas modernas. La literatura de Colchado nutre y vitaliza identidad social, valoración cultural, sincretismo religioso e imaginario popular.