Opinión. Economía al día. Emprendimiento o subsistencia económica

Economista Vladimir H. Santiago Espinoza.

Sincerar el registro de negocios que hay en el departamento puede superar los cálculos sensatos de la estadística. Estimo más de 115 mil negocios en diferentes sectores; sin embargo, apenas el 20 % son formales. Esta base tributaria empresarial que tenemos no es suficiente para generar renta que sea distribuida en los diferentes niveles de gobierno producto del pago de impuestos dado que la recaudación es equivalente al 1 % del total que recauda el país en un periodo dado.
El 2 % de empresas formales del departamento son medianas y/o grandes cuya generación de empleo es dinámica. El 6 % de los negocios son considerados pequeños, teniendo transacciones de hasta S/6 millones al año. El 92 % de nuestras empresas no supera ventas anuales de 150 unidades impositivas tributarias.
En este último sector empresarial, la tasa de crecimiento promedio en los últimos cinco años es de 8.7 % según el Ministerio de la Producción. Son cerca de 1500 nuevos negocios los que se crean cada año; sin embargo, la tasa bruta de salida de estos negocios del mercado es de 4.2 %. Hay un incremento efectivo aproximado de 450 nuevos negocios cada año.
¿Cuáles son las motivaciones que tienen los huanuqueños para establecer un negocio?
Las características de nuestros negocios determinan que la necesidad, la falta de empleo son algunas razones del porqué pensamos en establecerlos. Siendo estas las razones debemos entender la poca capacidad de innovación que existe en este lado del mercado. Según observaciones del Centro de Desarrollo Empresarial de nuestra Cámara de Comercio, 4 negocios de cada 100 muestran interés por la innovación en productos, servicios, es decir, buscan desarrollar detalles que hagan atractivo su oferta de productos y servicios a los consumidores.
La descripción anterior constituye un activo fundamental en el sentido que tenemos masa gris que ha dado el primer paso, y hoy requiere ser moldeada para elevar a la potencia el nivel de satisfacción esperada. Uno de los objetivos de promoción de la actividad empresarial debe ser romper esta resistencia cultural que tienen nuestras pequeñas empresas, siendo los más recurrentes resistencia a capacitaciones y/o entrenamientos, asistencia técnica, articulación y otros.
El objetivo es superar la necesidad, es generar rentabilidad, es aumentar el bienestar de nuestra familia, pero esto no se va lograr si nuestras prácticas empresariales siguen siendo empíricas, improvisadas, sin estadísticas que la sustente, o permita el seguimiento continuo de nuestro negocio. Todos estos aspectos que no solo requieren habilidades técnicas, sino también blandas, son fundamentales desarrollarlas en cada uno de los micro y pequeños empresarios de Huánuco. De cada 50 asistentes a una capacitación de tipo empresarial solo el 5 % son empresarios. Si el factor es el tiempo que impide romper esta resistencia, la apuesta debe darse por invertir en la formación de nuestros hijos.
Las necesidades de los consumidores son cambiantes, esta es una oportunidad que nos obliga a entender que vivimos en un escenario de oportunidades. Tendencias, gustos, preferencias son exclamaciones naturales de todas las clases sociales a los pequeños negocios exigiéndoles cambio, diferencia. Una propuesta de valor que debe ser entendida por nuestros empresarios.
“No vendemos a nuestros clientes productos o servicios, vendemos soluciones, exclusividad, confianza”.