OpenAI planea construir un gran centro de datos en los Emiratos Árabes Unidos

La **inteligencia artificial**, un campo en constante evolución, ha sido objeto de grandes inversiones y alianzas estratégicas a nivel global, marcando un nuevo capítulo en la geopolítica tecnológica. La reciente noticia sobre la expansión de OpenAI en los Emiratos Árabes Unidos (EAU) es un claro ejemplo de esta tendencia, y suscita un intenso debate sobre el futuro de la tecnología, la seguridad nacional y la competencia global.

Según la investigación publicada por The New York Times, OpenAI ha revelado planes para construir un complejo computacional masivo en los Emiratos Árabes Unidos, tras un acuerdo entre la administración Trump y la nación del Golfo Pérsico. Este proyecto, que se perfila como uno de los más ambiciosos en el ámbito de la inteligencia artificial, involucra a gigantes tecnológicos de diferentes sectores.

Esta nueva instalación de OpenAI forma parte de una empresa conjunta con el gigante del software Oracle, el fabricante de chips Nvidia, el conglomerado japonés SoftBank, el proveedor de redes Cisco y G42, una firma emiratí de inteligencia artificial. Se espera que el primero de varios centros de datos planificados para el complejo esté operativo el próximo año. El proyecto Stargate, como se le ha denominado internamente, representa una apuesta considerable por parte de OpenAI y sus socios, con implicaciones que van más allá del ámbito tecnológico.

Se prevé que G42 también contribuya económicamente a la construcción de centros de datos de OpenAI en Estados Unidos. OpenAI ha manifestado que por cada dólar que la firma y sus socios inviertan en los Emiratos, invertirán una cantidad equivalente en los centros de datos estadounidenses. Si bien OpenAI no especificó el costo del nuevo complejo emiratí, su tamaño sugiere que G42 invertirá decenas de miles de millones de dólares en cada país, lo que subraya la magnitud de este compromiso.

La iniciativa también contempla un acuerdo independiente alcanzado la semana pasada entre Estados Unidos y los Emiratos Árabes Unidos para construir un campus de IA en Abu Dhabi alimentado por cinco gigavatios de energía eléctrica, suficiente para abastecer todos los hogares en Minnesota. Este campus se convertiría en el proyecto más grande de su tipo fuera de Estados Unidos, consolidando la posición de los EAU como un centro emergente en el panorama global de la inteligencia artificial.

Sin embargo, los planes para los centros de datos en Oriente Medio han generado división en Washington. Los funcionarios de la administración Trump que impulsaron el acuerdo, incluido David Sacks, el zar de la IA de la Casa Blanca, lo han defendido como una forma de persuadir a los Estados del Golfo a utilizar y promover la tecnología de IA estadounidense en lugar de recurrir a China. No obstante, otros dentro de la administración y en todo el Capitolio han expresado su preocupación de que el acuerdo plantee una amenaza a la seguridad nacional y corra el riesgo de convertir a Oriente Medio en un rival de IA de Estados Unidos.

En enero, OpenAI, SoftBank y Oracle se unieron al entonces presidente Trump para anunciar que crearían al menos $100 mil millones en infraestructura informática en Estados Unidos. La construcción está en marcha en centros de datos en Abilene, Texas. Ahora, se espera que G42 contribuya con dinero a este esfuerzo. Las inversiones totales en la parte estadounidense del proyecto Stargate podrían alcanzar los $500 mil millones, según ha indicado OpenAI. Esta colaboración público-privada refleja la creciente importancia estratégica de la infraestructura de inteligencia artificial.