En la ciudad de Huánuco se multiplican las obras, pero también las sombras. La regidora Miluska Torres ha levantado una seria advertencia: muchas de estas intervenciones no contarían con sustento técnico ni información transparente, y la propia autoridad edil ha denunciado que el alcalde se niega a entregar la documentación solicitada.
Uno de los casos más cuestionados es la construcción de un murete en la plaza Santo Domingo, cuya valorización inicial era de S/ 2000, pero por el que ahora —según la denuncia— se estaría pagando S/ 9000. Torres pidió explicaciones formales al alcalde, quien respondió que se trata de obras iniciadas durante la gestión anterior. Sin embargo, esta justificación no esclarece el aparente sobrecosto ni el desorden técnico actual.
La regidora también ha hecho público que solicitó una rectificación notarial del burgomaestre ante la falta de aclaraciones. “¿De qué me voy a rectificar si no me han aclarado nada?”, expresó. Y no solo lo dice ella: el conjunto de obras que ejecuta la Municipalidad Provincial parece carecer de controles serios. Se actúa como si aún se viviera en una gestión improvisada, más cercana a decisiones arbitrarias que a una planificación municipal.
Otro proyecto observado es la denominada Alameda Walter Soberón, también señalada como sobrevalorada. Ante la acumulación de dudas, la regidora ha solicitado la intervención del Ministerio Público para que se investigue y se determine si existen responsabilidades penales o administrativas.
Lo que preocupa no es solo el manejo cuestionado de los recursos, sino la aparente desconexión entre las autoridades y la ciudadanía. Mientras tanto, los problemas estructurales del departamento —como la falta de vías interdistritales en buen estado— siguen sin atención. Las lluvias, los huaicos y la precariedad de las carreteras en zonas rurales acentúan la urgencia de invertir con eficiencia, no con opacidad.
El alcalde de Huánuco, lejos de promover transparencia, parece más interesado en sus posibles aspiraciones políticas. Desde esta redacción, creemos que lo prioritario no es la campaña, sino la rendición de cuentas y la calidad de la inversión pública. Huánuco merece obras útiles, con sustento y sin sobrecostos.




