El relator especial de la ONU sobre los derechos de los pueblos indígenas, Francisco Calí Tzay, advirtió que las recientes reformas a las leyes forestal y de fauna silvestre en Perú podrían legalizar el despojo de tierras ancestrales, amenazando la supervivencia física y cultural de estas comunidades.
Según el experto, el Estado peruano aún tiene pendiente el reconocimiento legal y la titulación de al menos un tercio de los territorios indígenas en la Amazonía, dejándolos vulnerables ante terceros. Además, el texto legal no fue consultado a los pueblos originarios, incumpliendo normas internacionales.
De acuerdo al relator de la ONU, la nueva legislación permitiría reclasificar como áreas agropecuarias zonas que históricamente han sido bosques, incluyendo territorios habitados ancestralmente por indígenas.
Esto facilitaría la tala ilegal, el desbosque y el cambio de uso de suelos, agravando la deforestación en una región que ya registra altas tasas de pérdida de bosques primarios en los últimos años.
Indígenas en aislamiento
Francisco Calí manifestó especial preocupación por los pueblos indígenas en aislamiento voluntario y contacto inicial, cuya supervivencia física y cultural podría verse seriamente comprometida.
Recordó al Estado peruano la obligación de proteger los derechos colectivos de estas comunidades, consagrados en normas internacionales como la Declaración de Naciones Unidas sobre Pueblos Indígenas.




