La Organización de las Naciones Unidas (ONU), en el informe del Grupo de Trabajo sobre las desapariciones forzadas o involuntarias, que se publicó el 8 de julio de 2016, resaltó el trabajo del equipo técnico de Salud Mental de la Dirección Regional de Salud de Huánuco con las víctimas de la violencia política que afectó al país desde 1980 hasta el 2000. Así lo informó Jacqueline Vásquez Escobal, coordinadora del Programa Presupuestal Control y Prevención en Salud Mental, que lideró el equipo de trabajo.
En la conclusión 60, del referido informe, se indica: “Las reparaciones en salud merecen especial atención, dadas las secuelas mentales y psicológicas derivadas de la violencia política, que continúan en la actualidad”. Si bien reconoce los esfuerzos del Estado, a través del Ministerio de Salud, por proveer los recursos y el personal adecuado, advierte que estos aún son muy escasos y considera que se requieren medidas urgentes. En Ayacucho y Huánuco, pese a advertirse la imperiosa necesidad de trabajar el tema de salud mental a nivel personal y comunitario, observó que los recursos humanos y financieros son limitados por el grueso de la población y en muchos casos inexistentes. La experiencia de coordinación en atención de la salud mental entre entes estatales, nacionales y regionales con organizaciones de la sociedad civil en Huánuco debe ser un modelo a consolidar y replicar en otras áreas”.
La psicóloga señaló que el grupo de trabajo de la ONU recorrió el país el año pasado y obtuvo información por los testimonios de las víctimas de la violencia política, que afectó a Huánuco desde los años 80. A partir de esta conclusión se tiene el deber de acentuar más la estrategia de salud mental de modo que se llegue a la mayor cantidad de víctimas, que se encuentran distribuidas en el ámbito departamental, a pesar de la carencia de profesionales psicólogos en la gran mayoría de los 306 establecimientos de salud de las 11 provincias.



