Una columna atmosférica de alta peligrosidad se posará sobre la región Huánuco durante todo el ciclo del jueves 29 de enero de 2026, desatando un combo meteorológico que incluye nevadas en las alturas y vientos intensos. Desde el primer minuto de la madrugada (00:00 horas) hasta el cierre del día (23:59), ocho provincias deberán extremar medidas de seguridad ante la inminente caída de precipitaciones sólidas y líquidas que amenazan la infraestructura vial y agrícola. La intensidad del fenómeno no será intermitente, sino sostenida durante un bloque exacto de 23 horas.
El aviso meteorológico, validado técnicamente por el Senamhi, proyecta ráfagas de viento que alcanzarán los 35 km/h, velocidad suficiente para desprender calaminas y afectar estructuras ligeras en zonas expuestas. A esto se suma la presencia de descargas eléctricas que acompañarán las lluvias, configurando un escenario de alerta naranja. El reporte oficial, emitido el martes 27 a las 15:54 horas, confirma que la sierra central y sur serán los epicentros de esta perturbación, obligando a una vigilancia estricta en las zonas rurales y urbanas vulnerables.
Territorios en la zona roja y ventana de respuesta
El mapa de riesgo abarca una franja extensa de la región, comprometiendo específicamente a las provincias de Ambo, Dos de Mayo, Huacaybamba, Huamalíes, Huánuco, Lauricocha, Marañón y Yarowilca. Estas jurisdicciones se encuentran bajo la clasificación de “Peligro”, lo que implica la predicción de fenómenos meteorológicos peligrosos que requieren cumplimiento estricto de las instrucciones de las autoridades. La alerta naranja es un llamado directo a la acción preventiva antes de que se desaten las tormentas la madrugada del jueves.
Con una ventana de preparación que se cierra rápidamente, la ciudadanía y los gobiernos locales tienen menos de 32 horas desde la emisión del aviso para asegurar techos y limpiar drenajes. Aunque el evento concluye formalmente a las 23:59 del 29 de enero, la humedad residual en los suelos podría extender los peligros físicos más allá del cronograma meteorológico. La recomendación es clara: mantenerse al corriente del desarrollo de la situación minuto a minuto, pues la inestabilidad atmosférica promete una jornada de condiciones extremas.
Volúmenes críticos de agua y cotas de congelación
La distribución de la carga hídrica será severa y variada según la latitud. La sierra norte se llevará la peor parte con acumulados de lluvia estimados entre 13 y 29 mm/día, una cantidad capaz de activar quebradas secas. Por su parte, la sierra centro oscilará entre 11 y 23 mm/día, mientras que la sierra sur soportará descargas de 12 a 27 mm/día. Estos valores no son lluvias ordinarias; representan una saturación significativa del suelo en apenas un día, elevando el riesgo de deslizamientos en carreteras de penetración.
La geografía vertical jugará un papel determinante en el tipo de impacto. Las localidades situadas por encima de los 2800 m.s.n.m. recibirán granizo, golpeando directamente los cultivos de temporada, mientras que las zonas sobre los 3800 m.s.n.m. verán sus paisajes cubiertos de nieve. Incluso la costa sentirá los efectos colaterales de este sistema andino, con un pronóstico de lluvias dispersas y un aumento considerable de la nubosidad durante la tarde y noche, demostrando la amplitud energética del evento.




