Con machetes, palos y piedras, los obreros de construcción civil de los sindicatos Regional y de Amarilis, se enfrentaron ayer en una batalla campal por un cupo de trabajo en la construcción del Complejo Deportivo de Paucarbamba.
Desde las 6 de la mañana, cientos de obreros llegaron al Complejo que iba a reiniciar el Gobierno Regional, pero se desencadenó una batalla campal entre el Sindicato Regional y el Sindicato de Amarilis, cuyos obreros, mismos delincuentes, se enfrentaron con armas blancas, cadenas, palos y piedras que trajeron en motocargas. La bronca perjudicó a los vecinos que por temor se refu-giaron en sus casas y no pudieron salir a trabajar.
La intervención de la Policía controló el pleito que dejó varios heridos en ambos bandos. Lejos de asumir su responsabilidad ambos sindicatos se acusaron de haber generado el enfrentamiento. El dirigente del Sindicato Regional, Hotwin Criollo, responsabilizó a la empresa Dhmont CG y M SAC por no darles cupos de trabajo. Acusó a los dirigentes de los sindicatos de Amarilis de condi-cionar a los empresarios para firmar un acta con la empresa asegurando su participación e impi-diendo el ingreso del Sindicato Regional.
José Luquillas Pandal, del sindicato de Amarilis, que agrupa a 6 sindicatos, defendió que en la obra de Amarilis sólo deben trabajar los sindicatos de Amarilis. Negó haber iniciado el pleito se-ñalando que fueron al complejo porque el representante del consorcio los citó porque el gober-nador Rubén Alva y el alcalde Robinson Aguirre iban a reiniciar la obra.
Por intermedio de la Defensoría del Pueblo los dirigentes acordaron iniciar un diálogo para su-perar el enfrentamiento. Ante el comisionado Pier Marzo, Criollo y Luquillas aceptaron reunirse con representantes del Gorehco y la empresa con la condición de que en la obra participen sólo obreros que viven en Amarilis.
Marzo dijo que los obreros tienen derecho a trabajo pero también aclaró que la empresa puede contratar a cualquier obrero sin importar si están afiliados a un determinado sindicato. Advirtió que estos pleitos perjudican a los mismos obreros porque la obra retrasa su inicio lo que también afecta a la empresa. El comisionado señaló que el conflicto entre los dirigentes también es ali-mentado por rencillas personales que tienen por obras anteriores.
Marzo indicó que se debe lograr un acuerdo con los sindicatos sobre la participación de todas las obras que se iniciarán este año a fin de evitar futuros conflictos con consecuencias lamentables.




