Obrero mata a su exconviviente y se suicida

El obrero Hiber Hidelberto Lorenzo Juipa (31) acabó con la vida de su exconviviente, Celestina Bejarano Ramos (28), de dos balazos, luego se suicidó disparándose e ingiriendo una potente sustancia tóxica. El horrendo crimen ocurrió en el centro poblado de Chayna, comprensión del distrito de Chacabamba, en la provincia de Yarowilca.
Versiones obtenidas por este diario, señalan que al promediar las 3:00 de la madrugada la pareja sostuvo una acalorada discusión, que se tornó violenta cuando el obrero desenfundó su arma y le disparó a quemarropa. Los proyectiles le impactaron en el pecho y en el pómulo, causándole la muerte instantáneamente.
El hecho sangriento fue visto por las tres hijas de 12, 8 y 4 años de edad, de la pareja. El padre del feminicida, que vive a cinco casas de la vivienda, al escuchar los disparos se dirigió al lugar y encontró a la mujer tendida sobre un gran charco de sangre y a sus nietas muy asustadas y llorando desconsoladamente.
Minutos después, encontró a su hijo también sin vida, quien presentaba una herida de bala a la altura de la boca con salida por la oreja. Se supo que el proyectil no le habría causado la muerte inmediata, sino que al percatarse que la herida no fue mortal salió de la habitación, buscó un frasco de pesticida agrícola y se lo bebió para acabar con su vida.
La acalorada discusión se habría producido luego que la víctima se negara a retomar la relación con el padre de sus hijas, con quien se habría distanciado al descubrir que le era infiel.
“La mujer se enteró que el obrero tuvo otra pareja y en ella tuvo otro hijo, por eso decidió separarse, pero el sujeto quería retomar la relación e inclusive pidió la intervención del juez de paz para tratar de convencerla; sin embargo, ella se negó rotundamente”, afirmó un investigador.
Policías del Departamento de Investigación Criminal y un representante de la Fiscalía de Yarowilca realizaron el levantamiento del cadáver y lo trasladaron hasta la morgue de Huánuco para que se le practique la necropsia de ley.