El obrero Alexander Santiago Avilés (25) decidió acabar con su existencia ingiriendo un potente veneno aparentemente por una decepción amorosa. El hecho se registró en la localidad de Huancapallac, capital del distrito de Kichki.
El hecho se supo cuando su amigo identificado como Roberto llegó a su vivienda a visitarlo, y encontró a Santiago retorciéndose de dolor y botando espuma por la boca, por los efectos del pesticida de uso agrícola.
Al verlo en esa situación, de inmediato lo cargó a su automóvil y lo trasladó al hospital de contingencia Hermilio Valdizán donde lo estabilizaron luego de aplicarle un lavado gástrico. Se supo que había tratado de suicidarse porque se descubrió que tenía ocultos entre sus pertenencias, frascos con la sustancia tóxica de uso agrícola que había ingerido.




