El consejero regional de Huánuco, Dante Tarazona, informó que durante su visita a diversas comunidades campesinas y nativas constató deficiencias graves en educación, salud e infraestructura.
Según relató, en la comunidad de Chocobamba, distrito de Huacrachón – Marañón, la población denunció la paralización desde 2019 de la institución educativa Inicial 460, debido a que el Gobierno
Regional no concluyó el expediente de saldo de obra.
El consejero sostuvo que este hecho refleja un abandono prolongado hacia comunidades rurales que aún esperan proyectos básicos de infraestructura. “Los padres y autoridades de la zona nos manifestaron su indignación porque los estudiantes siguen sin contar con un local adecuado para recibir clases”, declaró. Tarazona precisó que la responsabilidad recae en la entidad regional que, de acuerdo con la normativa, debió formular y ejecutar el proyecto.
En ese mismo distrito, afirmó que persisten otras demandas como la construcción de un centro de salud y la entrega de una ambulancia. Según dijo, estas carencias se suman a la ausencia de servicios básicos en varias localidades de la provincia de Marañón, donde los pobladores aseguraron que no reciben atención estatal desde hace años.
Escuelas y puestos de salud improvisados en comunidades nativas
Durante su recorrido, Tarazona indicó que la situación educativa y sanitaria en distintas comunidades nativas refleja precariedad extrema. Señaló que en localidades como Santa Isabel y San Juan de Pachitea, en el distrito de Yuyapichis (Puerto Inca), los propios pobladores han construido infraestructuras de salud y aulas escolares con recursos locales, sin apoyo estatal.
“Son ambientes improvisados, con bancas rústicas hechas de troncos y tablas, y en algunos casos sin servicios higiénicos”, describió.
El consejero manifestó que en Santa Isabel, por ejemplo, los comuneros levantaron un pequeño puesto de salud nivel 1.1, con pilotes de cemento y techo provisional, mientras esperan que el Gobierno Regional lo reconozca formalmente.
En Huacamayo, recordó que el gobernador regional en 2023 ofreció levantar una escuela de tres aulas, pero los padres de familia denunciaron que hasta la fecha no existe avance en esa promesa.
En Tahuantinsuyo, Tarazona aseguró que la infraestructura comunal fue financiada con apoyo de mineros que operan en la zona, lo que evidencia, según dijo, la ausencia de inversión pública. “Los pobladores nos comentaron que gracias a la minería tienen acceso a caminos y a un local comunal, porque del Estado no han recibido nada”, afirmó.
Otro de los hallazgos relatados por Tarazona se produjo en la comunidad de Huambo, provincia de Marañón, donde los pobladores expresaron su malestar por la falta de proyectos de agua y riego.
Según dijo, los comuneros pidieron fortalecer su producción agrícola y ganadera, así como recibir apoyo técnico para mejorar los pastos y el ganado vacuno. Ante la falta de respuesta, algunos dirigentes advirtieron que podrían organizar una “marcha de sacrificio” hacia la ciudad de Huánuco si no son atendidos.
“En Huambo nos manifestaron que ya están evaluando movilizar a sus más de dos mil habitantes, porque se sienten olvidados”, declaró el consejero. Agregó que en varias comunidades los padres de familia construyen sus propias escuelas con adobe o tapial, e incluso levantan servicios higiénicos con sus recursos. En su opinión, esto constituye una muestra de exclusión que debería ser atendida con urgencia.




