El Consorcio Obrainsa-Joca, encargado de la construcción del Hospital Regional Hermilio Valdizán Nivel III.1, está obligado a presentar el calendario acelerado de avance de obra para recuperar el tiempo perdido en la ejecución, de tal manera que se conozca las metas de construcción en forma mensual.
Así lo exigió el vicegobernador Erasmo Fernández Sixto, quien aclaró que el cronograma acelerado de obra es un documento técnico que detalla el programa de construcción mensualizado, que permite conocer las metas cualitativas y cuantitativas previstas en el proceso de construcción, que no tiene necesariamente carácter de reservado ni secreto, por cuanto con este documento la ciudadanía puede vigilar la ejecución de la obra.
Justificó esta propuesta a partir del reconocimiento público del ingeniero residente de haber solo el 28 % de avance físico mientras el avance financiero alcanza el 58.07 %, lo que implica que hay una notable diferencia entre el avance y los adelantos.
Los funcionarios del Gobierno Regional están obligados a exigir a la empresa que presente el calendario acelerado de obra para controlar el avance que debe alcanzar al 80 % de las metas fijadas para el mes.
Posibilidades
Fernández indicó que en realidad hay condiciones legales para una intervención en la obra o incluso para la rescisión del contrato, pero cualquiera de las alternativas deben ser analizados técnica y legalmente por las implicancias que tendrán en la obra, que puede paralizar o recurrir al arbitraje que demoraría años en resolver, situación que el consorcio Obrainsa-Joca conoce perfectamente y que podría hacer uso de los artificios legales. Expresó su esperanza que no se llegue a la obligación de tomar medidas extremas para asegurar la continuidad y culminación de la obra.




