NUEVAS MASCULINIDADES: HOMBRES QUE ROMPEN CON LOS ESTEREOTIPOS TRADICIONALES

En la actualidad, la sociedad atraviesa un proceso de cambio profundo en la manera de comprender las identidades y los roles de género. Las transformaciones sociales, culturales y tecnológicas han generado nuevas formas de convivencia, cuestionando modelos tradicionales que por años definieron la manera de ser, sentir y relacionarse. Cada vez, resulta más evidente la necesidad de construir vínculos más humanos, equitativos y libres de estereotipos que limiten la expresión individual y emocional de las personas. En este escenario, emergen nuevas formas de entender la masculinidad, alejadas de la rigidez y la violencia simbólica que históricamente se asociaron con el poder o la superioridad masculina.

Las nuevas masculinidades, es un paradigma que no busca eliminar la masculinidad, sino ampliarla, integrando dimensiones antes relegadas como la sensibilidad, la espiritualidad y la corresponsabilidad. La diversidad es un rasgo distintivo, ya que no existe una única forma de ser hombre; las experiencias masculinas se configuran a partir de la cultura, la edad, la orientación sexual o el contexto social. Incorporar la espiritualidad como parte de la identidad fortalece el equilibrio emocional y fomenta relaciones más compasivas, coherentes con una masculinidad positiva y no violenta. Asimismo, el abandono de patrones tradicionales como la represión emocional, la agresividad o la homofobia contribuye al bienestar personal y a una convivencia social basada en el respeto y la igualdad. En este proceso de cambio, la paternidad adquiere un significado especial. Cada vez más hombres asumen una participación activa en el cuidado, la crianza y la vida emocional de sus hijos, trascendiendo el papel exclusivo de proveedores económicos. La figura paterna se redefine desde el afecto, la cercanía y la responsabilidad compartida, convirtiéndose en un espacio donde se reconstruyen las formas de ser hombre. Este tránsito marca el paso de un modelo de “proveedor ausente” a uno de “cuidador presente”, donde los vínculos afectivos y la empatía son pilares de la relación familiar.

En el contexto peruano, y particularmente en regiones como Huánuco, estas transformaciones avanzan de manera gradual, en medio de fuertes herencias culturales patriarcales. En muchas comunidades, persisten estereotipos que asocian la masculinidad con el poder y la autoridad, lo que dificulta la expresión emocional o la participación de los hombres en tareas domésticas y de cuidado. Sin embargo, también se observan cambios positivos impulsados por políticas educativas, programas de igualdad de género y el trabajo de organizaciones sociales que promueven una paternidad responsable y relaciones libres de violencia. Cada vez más jóvenes cuestionan los patrones tradicionales y buscan construir identidades masculinas basadas en el respeto, la corresponsabilidad y el diálogo, reflejando una transición hacia una cultura de equidad y convivencia pacífica. Comprender las nuevas masculinidades implica reconocer que la identidad masculina es una construcción cultural en constante transformación. Los hombres que adoptan esta perspectiva promueven la igualdad, rechazan la violencia y valoran la expresión emocional sin temor a ser juzgados. Este cambio amplía las posibilidades de convivencia y contribuye a la construcción de una sociedad más justa, equitativa y libre de estereotipos. Ser hombre, en este contexto, significa vivir con autenticidad, sensibilidad y respeto hacia los demás, afirmando una masculinidad que no oprime, sino que libera.

Dra. Mónica Tamayo García.

Curso: Violencia de Genero y Masculinidades.

Facultad de Obstetricia – UNHEVAL

Estudiantes:

Silva Toledo Valentina

Silvestre Monago Marjorie

Solorsano Hermosilla Yerly

Venancio Minaya Martin

Viera Vega Jhocelin Nady