NUESTRA DEMOCRACIA EN PELIGRO

Escrito por: Denesy Palacios Jiménez 

El filósofo francés Jacobe Rousseau (1636-1696), estaba convencido de que “no ha existido ni existirá jamás verdadera democracia” porque se necesitará de muchas condiciones, las que serían difíciles de reunir.

Sin lugar a dudas, hay avances muy significativos en la conciencia de ciudadanía; en las denuncias e investigaciones sobre los robos descarados de nuestros políticos, cuya ambición es enriquecerse en cuanto llegan al poder; por eso esta lucha contra la corrupción debe tornarse eficaz y más eficiente.

Así mismo, es de conocimiento público como nuestras empresas estatizadas en época de Velasco fueron vendidas a extranjeros, con cuotas de sociedad de los gobernantes y congresistas, como muestra tenemos el tren que lleva del Qosqo a Machu Picchu, la desaparición de Aerolíneas peruanas, nuestros puertos, nuestras carreteras, he ahí los peajes con cobros exagerados, y aumentan la construcción de estos por doquier, que sin prestar un buen servicio, cobran sumas que a veces son más que los pasajes que  pagan los señores pasajeros a los transportistas, caso peaje de Ambo. Es decir se esquilma a los peruanos en beneficio de unos cuantos que ejercen el poder en contubernio con las empresas extranjeras

La relación entre gobernabilidad de un Estado y la vigencia de la democracia como régimen político optado, se construye se fortalece, no es que el fin justifica los medios, de espaldas a un gran sector de la población como es el caso peruano.

Si miramos retrospectivamente, los principios sobre los cuales se funda nuestra república no era para todos los peruanos, sino para el sector privilegiado que vivía en las ciudades de fundación española, porque para los indígenas existieron las reducciones.

Y como siempre los gobiernos de turno, con su Congreso encallecido dando normas que no se ajustan a las demandas sociales, pero jugando su papel protagónico que les permita salir enriquecidos después de un período de gobierno. Hoy estamos ante la proximidad de elecciones presidenciales y congresales, empezó el circo y los  cobros de “cupos” para ocupar los primeros lugares en las listas, nuestros partidos políticos en su mayoría hacen de vientres de alquiler, porque sus directivos están más preocupados en la cantidad de  dinero como aporte, que en el perfil que deben tener los candidatos aspirantes al congreso y a la presidencia, y es que si bien las elecciones son libres, universales y secretas, no significa que es la condición necesaria para la existencia de un régimen democrático de calidad, pues esta calidad tiene que ver con el grado en que los gobernantes tanto del ejecutivo como del legislativo rinden cuenta de sus acciones, así como con la posibilidad de influir sobre las políticas públicas, que permitan reforzar la legitimidad del régimen, sin embargo desde el comportamiento del JNE con sus reglas electorales, el congreso, los partidos políticos sin un ideario de plataforma para su programa a implementar en caso de ser gobierno, así como las preferencias de los electores nos hacen ver el peligro de la democracia peruana.

Y es que en el Perú vivimos una falsa democracia, solo electorera, pensamos que el hecho de ir a depositar nuestro voto nos hace demócratas, y nos olvidamos de gobernar para todos los peruanos, y allí surgen los sueños del pongo y las utopías andinas, cuando será que la tortilla se vuelva, me refiero al movimiento social y conflictos, y vemos hermanos policías enfrentándose a hermanos indígenas amazónicos y al pueblo en general, unos por un sueldo miserable que les obligan  a hacer respetar acuerdos contrarios a las demandas sociales; que poco hemos avanzado y ahora ya se ven el clientelaje político, y  a los malos peruanos que han hecho de la política una mercancía.