Por: Denesy Palacios Jimenez
“Seré pobre, seré analfabeta, pero yo sé que nuestras lagunas son realmente nuestro tesoro (Máxima Acuña- premio Goldman por defender las lagunas de Cajamarca)
El concepto de desarrollo sostenible y su articulación en tres dimensiones fue desarrollado en la segunda mitad de los 1980s. Las tres dimensiones o pilares son: el crecimiento económico, la inclusión social y el equilibrio medioambiental. El Informe Nuestro futuro común de 1987, conocido como el Informe Brundtland, consagró estos principios como pauta para las estrategias de desarrollo a nivel local, nacional y global. La Cumbre de la Tierra, celebrada en Rio de Janeiro en 1992, afianzó estos tres pilares como el paradigma del desarrollo sostenible. Nos lo dice: El Bureau Ejecutivo de Ciudades y Gobiernos Locales Unidos que aprobó este Documento de Orientación Política el día 17 de noviembre de 2010, en el marco de la Cumbre Mundial de Líderes Locales y Regionales – 3er Congreso Mundial de CGLU, celebrado en la Ciudad de México.
La opinión generalizada que dichas dimensiones no son suficientes para reflejar la complejidad intrínseca de la sociedad contemporánea. Investigadores e instituciones como la UNESCO y la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible piden que la cultura sea incluida en este modelo de desarrollo, aseverando que la cultura al fin y al cabo moldea lo que entendemos por desarrollo y determina la forma de actuar de las personas en el mundo. 3. Esta nueva perspectiva apunta a la relación entre cultura y desarrollo sostenible a través de un enfoque doble: desarrollando los sectores culturales propios (a saber: patrimonio, creatividad, industrias culturales, arte, turismo cultural); y abogando para que la cultura sea debidamente reconocida en todas las políticas públicas.
El sábado pasado visitamos el Pilco Mozo, “Eterno Guardián de la Ciudad de Huánuco”, grande fue nuestra sorpresa, pues los alumnos de primer año de Sociología y Ciencias de la Comunicación Social, trataron en vano de poder ver el arte rupestre, sin embargo sobre ellos hay cantidad de inscripciones actuales dejadas por los visitantes, con los corazones, hechas con todo tupo de pintura dañando gravemente los paneles, que incluso se encontraban en la parte posterior del cuerpo de Pilco Mozo; y no fue solamente las inscripciones, sino que es usado por las personas que hacen el curanderismo, dejando las ofrendas al jirca, y sobretodo llenado de velas, botellas gran parte de ellas rotas, hojas de coca, vasijas de cerámica, animales muertos etc., etc. Es decir un completo basural, si eso hacen con nuestro guardián, que cosa esta pasando con nuestro patrimonio cultural arqueológico que ha vista y paciencia de todos, se destruye sin piedad.
Los jóvenes muy apenados y preocupados por todo lo que veían, se propusieron que deberíamos hacer una campaña, que permita rescatar este legado cultural arqueológico, y es que la cosa no queda allí, ni siquiera hay un cartel informativo que indique que aquellos vestigios son arqueológicos y por lo tanto intangibles, tampoco existe un sendero trazado por donde acceder a él. Y lo sorprendente cuando dinos la vuelta hacia atrás pudimos comprobar que es un perfecto mirador de la ciudad, pues desde allí es posible ver a la ciudad y su expansión urbana, tanto de Pilcomarca, como de Amarilis y Huánuco, y lógico los jóvenes empezaron a soñar con cuantos proyectos podían hacerse, barandas, carteles, todo un circuito turístico, con parapentes, quizás teleférico, etc., etc., rodearlo de jardines de flora autóctona y natural.
Pensamos que es importante, que en los presupuestos participativos locales, y regional, se considere e incluya presupuestos para Parques Culturales, y para proyectos de Puesta en valor; urge tomar conciencia de la necesidad de proteger nuestro Patrimonio Cultural Arqueológico e histórico, ya tenemos una ordenanza regional que declara en emergencia esta gran herencia, y debemos unirnos todos los ciudadanos, ciudadanas, instituciones educativas, de Cultura, Turismo, autoridades, para que se pueda hacer realidad esta protección asignando presupuestos, para hacer los trabajos que la emergencia demanda. Este es el caso de Marabamba (Pilcomozo); Shillacoto cada vez perdemos más de este templo antiguo, hoy convertido en guarida de gente de mal vivir y en el basurero de los vecinos; igual atención requiere Kotosh, cuya monumental obra moderna hecha frente a nuestro Templo más antiguo, no ha cuidado ni siquiera las márgenes del rio con la defensa respectiva solo ha cuidado la obra moderna y en una creciente el rio amenaza con llevarse nuestro símbolo de la huanuqueñeidad. Todo ello porque actuamos de espalda a nuestra cultura y no nos identificamos con esta tierra que nos alberga o que nos vio nacer.
Otro llamado muy frecuente es contar con la biblioteca Municipal, que años atrás contábamos, en lugar de engrandecerla y darle un lugar adecuado, ahora ni siquiera existe, igual suerte corre nuestro Archivo Departamental, que también debe contar con la infraestructura adecuada para tal fin: el Museo de Arte Popular debe hacerse realidad en los ambientes restaurados de la IE Hermilio Valdizan, así como el Museo de Leoncio Prado y el Museo Regional. Y hasta cuando nuestro Mercado Antiguo merecerá atención para ser restaurado y ser servir de un antro de cultura. Porque el Centro de Cultores del Arte, hoy ex club Central debe ser Nuestro Centro Cultural de la región donde se investigue, conserve, proteja, difunda y exhiba todas las facetas culturales que tenemos en la región, como: pintura, música, teatro, cine fórum, danzas, literatura etc., etc. Todo ello demanda una atención inmediata, siempre nos quedamos en el diagnostico que somos una de las regiones más pobres; sin embargo tenemos cantidad de recursos arqueológicos, históricos, turísticos, naturales y un inmenso capital social que no estamos aprovechando, defendámoslo, conservémoslo y démosle el uso social que debe tener ¿No les parece?
Gracias y Buenos días
(*) Profesora Principal Facultad de Ciencias Sociales – UNHEVAL



