Novo Nordisk Eli Lilly Competencia
Novo Nordisk Eli Lilly Competencia

Novo Nordisk cambiará de director ejecutivo tras perder terreno en el mercado de fármacos para adelgazar

La industria farmacéutica global se enfrenta a un momento de inflexión, marcado por la creciente competencia y la presión sobre los precios, especialmente en el sector de los tratamientos para la obesidad y la diabetes. Un claro ejemplo de esto es el reciente anuncio de Novo Nordisk, que ha decidido reemplazar a su consejero delegado, Lars Fruergaard Jorgensen, tras una notable caída en el precio de sus acciones, directamente relacionada con el aumento de la competencia en el mercado de los fármacos para la pérdida de peso. La decisión, sin precedentes en la compañía, pone de manifiesto la vulnerabilidad incluso de los líderes del sector.

Según la investigación publicada por The New York Times, la farmacéutica danesa está buscando un nuevo líder para suceder a Jorgensen, quien ha estado al frente de Novo Nordisk durante los últimos ocho años, un período caracterizado tanto por éxitos rotundos como por desafíos emergentes.

El cambio de liderazgo se produce tras un período de auge impulsado por medicamentos como Ozempic (para la diabetes) y Wegovy (para la obesidad). La compañía, que llegó a superar el PIB de Dinamarca en valor de mercado, experimentó un crecimiento exponencial gracias a la alta demanda de estos fármacos. No obstante, la situación ha cambiado drásticamente en el último año, con una caída del 50% en el precio de sus acciones. Este declive se atribuye, principalmente, a la creciente competencia de alternativas más económicas, producidas mediante procesos de compounding, y a la aparición de competidores directos como Eli Lilly, con sus fármacos Mounjaro y Zepbound.

A pesar de haber tenido una ventaja inicial, Novo Nordisk ha visto cómo Eli Lilly le ganaba terreno rápidamente. Datos de la proveedora de información del sector IQVIA revelan que, en Estados Unidos, las prescripciones de Zepbound superan ya a las de Wegovy, y la diferencia continúa ampliándose. La popularidad de los medicamentos GLP-1, que facilitan una pérdida de peso significativa, ha generado también preocupación por su coste, llevando a algunas aseguradoras y empleadores a limitar su cobertura. En la mayoría de los casos, Medicare no cubre estos fármacos para el tratamiento de la obesidad.

El futuro del mercado de los fármacos para la pérdida de peso se presenta complejo y dinámico. Eli Lilly está desarrollando nuevos medicamentos, incluyendo una píldora de administración diaria, lo que podría asegurar un flujo de ingresos significativo en los próximos años. En contraste, Novo Nordisk enfrenta un panorama más incierto. Si bien ha solicitado la aprobación regulatoria para una versión en píldora de su fármaco para la obesidad, las expectativas en cuanto a su impacto en el cambio de rumbo de la empresa son moderadas. Además, el desarrollo de CagriSema, un nuevo medicamento inyectable menos frecuente, ha generado decepción entre los inversores debido a resultados clínicos que no cumplieron las expectativas en términos de pérdida de peso.

A esto se suma la inminente disponibilidad de versiones genéricas de Ozempic y Wegovy en algunos países, aunque no en Estados Unidos, lo que podría ejercer aún más presión sobre los precios y la cuota de mercado de Novo Nordisk. La empresa se encuentra, por tanto, en un momento crucial, necesitando una estrategia renovada para afrontar los desafíos de un mercado cada vez más competitivo y exigente. La elección del nuevo consejero delegado será, sin duda, un factor determinante en el futuro de la compañía.