Novedades El Vaticano realizará las exequias del Papa el sábado

La inminente **ceremonia fúnebre** del Papa Francisco, programada para el sábado en la Plaza de San Pedro en Roma, congregará a líderes mundiales y dignatarios religiosos, marcando el cierre de un pontificado que trascendió fronteras y confrontó desafíos globales. El evento promete ser un testimonio de la influencia del pontífice, conocido por su estilo informal y su compromiso con los marginados.

Según el reportaje de The New York Times, publicado el 21 de abril de 2025 y actualizado al día siguiente, el funeral se caracterizará por su sencillez, en concordancia con el estilo personal de Francisco.

El cardenal Giovanni Battista Re, decano del Colegio Cardenalicio, encabezará la ceremonia, siguiendo las directrices establecidas por el Vaticano bajo la dirección del propio Francisco el año anterior. El cuerpo del Papa, inicialmente en reposo en Casa Santa Marta, su residencia, será trasladado en procesión a la Basílica de San Pedro para un velatorio de tres días, permitiendo a los fieles rendir homenaje. Misas conmemorativas se han celebrado en catedrales alrededor del mundo, desde Sídney hasta Manila, mientras naciones como Italia, Argentina y Brasil han decretado días de luto oficial.

Entre los líderes políticos y religiosos que asistirán al funeral se encuentran figuras tan diversas como el Presidente Trump y el Presidente Zelenski de Ucrania. La presencia de Trump, quien en el pasado fue objeto de críticas por parte del Papa debido a su trato hacia los migrantes, añade un elemento de interés adicional para los organizadores del evento. Se espera que este sea el primer viaje al extranjero de Trump en su actual mandato.

Tras el funeral, los cardenales menores de 80 años, en total 135, se prepararán para elegir al sucesor de Francisco en un cónclave a puerta cerrada. Este proceso, que podría durar varios días, definirá el futuro de la Iglesia Católica, que cuenta con 1.300 millones de fieles en todo el mundo. Aún no se ha anunciado una fecha para el inicio del cónclave.

El Vaticano ha revelado que la causa del fallecimiento de Francisco fue un accidente cerebrovascular que derivó en un coma y el colapso de su sistema cardiovascular. En su testamento, el Papa expresó su deseo de ser sepultado en la Basílica Papal de Santa María la Mayor en Roma, en una tumba sencilla con la única inscripción «Franciscus». Este lugar ya alberga los restos de siete pontífices.

El legado de Francisco se destaca por su apertura hacia la comunidad LGTBIQ, sus esfuerzos por nombrar obispos que transformen el funcionamiento interno de la iglesia y su defensa de causas como el cambio climático y los derechos de los migrantes. Además, Francisco canonizó a más santos que cualquier otro Papa en la historia, incluyendo a la Madre Teresa, e instituyó una nueva vía hacia la santidad para aquellos que sacrifican sus vidas por los demás.