El Congreso de la República por fin aprobó el Reglamento de la Ley 30037 que previene y sanciona la violencia en espectáculos deportivos. En otras palabras, gracias a esta ley, se prohíbe la concentración de hinchas antes y después de un evento futbolístico y deportivo en general. Los barristas no podrán hacer preconcentraciones y menos desplazamientos masivos.
Estas concentraciones eran aprovechadas por cientos de barristas y delincuentes infiltrados, quienes consumían alcohol y drogas, para luego derrochar energía en las graderías, provocando enfrentamientos sangrientos, saqueo y destrucción de la propiedad privada, asaltos y robos y otros desórdenes que la policía tenía que multiplicarse para controlarlos.
Definitivamente se trata de una norma que se esperaba hace mucho ya que evitará la violencia y las guerras entre los seguidores de los equipos también llamados barras bravas, que impedían que las familias puedan concurrir a un partido de fútbol por temor a los enfrentamientos dentro y fuera de los estadios.
Con esta ley se prohíbe también el ingreso de banderolas, instrumentos musicales, cohetes y todo instrumento que aliente el entusiasmo de los espectáculos deportivos, lo que los convertiría en apáticos y fríos.



