Un niño de apenas dos años de edad fue rescatado de una situación crítica por personal del Servicio de Atención Móvil de Urgencia (SAMU) de Huánuco, tras sufrir una severa insuficiencia respiratoria cuando era trasladado de urgencia por sus padres en un vehículo particular. El menor, identificado con las iniciales B.A.M., fue estabilizado en medio de la carretera Central, a pocos metros del puente Huancachupa, luego de quedar atrapado en el tráfico generado por un accidente vehicular.
La escena se convirtió en una lucha desesperada por la vida: el tránsito colapsado impedía que la familia avanzara hacia el hospital, mientras el niño luchaba por respirar. Ante la emergencia, los padres marcaron el número directo del SAMU: 982218134. La respuesta fue inmediata.
La alerta fue recibida por la central del SAMU Huánuco, que activó de inmediato un protocolo de respuesta rápida. A pesar de la congestión vehicular, la ambulancia logró abrirse paso entre el caos gracias al piloto Jeison Borunda Cariga, quien condujo con precisión hacia la ubicación de la familia varada.
Al llegar al lugar, el equipo médico conformado por la doctora Francis Figueroa Bustamante y el licenciado en enfermería Yonel Laguna Moreno, encontró al menor en condición crítica. “Cada segundo contaba. El niño presentaba signos evidentes de dificultad respiratoria aguda”, relató uno de los profesionales.
De inmediato, fue subido a la ambulancia, donde se le aplicaron maniobras de estabilización y asistencia ventilatoria. La unidad se dirigió rápidamente al Hospital Regional Hermilio Valdizán, donde el menor fue entregado al área de emergencia pediátrica para atención especializada.
La intervención del SAMU fue determinante para evitar una tragedia. La familia, visiblemente afectada, agradeció entre lágrimas la rápida respuesta del equipo. “No sabíamos si nuestro hijo llegaría con vida. Ellos lo salvaron”, expresó un familiar fuera de cámaras.
El Ministerio de Salud, a través de la Red de Salud Huánuco, resaltó la acción como una muestra de la preparación, compromiso y humanidad del personal de emergencia. “Salvar vidas no es solo un trabajo técnico; es un acto diario de entrega y vocación”, indicaron en comunicado.




