La supuesta incorporación del volante Nilton Ramírez al club Juan Pablo II ha generado confusión en el fútbol huanuqueño, pero en realidad, el jugador aún pertenece contractualmente a Alianza UDH. Aunque el club chongoyapano anunció su fichaje, fuentes cercanas a la directiva azulgrana indicaron que Ramírez tiene vínculo vigente hasta diciembre de 2026, lo que impide su salida sin una negociación formal.
Hasta el momento, Alianza UDH no ha emitido un pronunciamiento oficial, pero se conoce que el contrato del jugador está registrado ante la Liga 1, lo que respalda la posición del club huanuqueño. Según el reglamento vigente, la transferencia de un futbolista requiere una resolución formal de la junta directiva de su club de origen, incluso si el contrato ha finalizado.
En este caso, no existe ninguna solicitud formal del club Juan Pablo II para tramitar la salida de Ramírez, ni mucho menos se ha emitido la resolución necesaria. Esto significa que, legalmente, el jugador no puede ser inscrito por otro equipo. De no mediar un acuerdo entre ambas partes, el pase quedará invalidado, independientemente de cualquier apoyo externo.
Asimismo, se ha cuestionado que el club Juan Pablo II intente avanzar en el trámite sin respetar los procedimientos establecidos, pese a los presuntos vínculos con el presidente de la Federación Peruana de Fútbol, Agustín Lozano. Sin embargo, fuentes deportivas recordaron que el reglamento de transferencias exige requisitos ineludibles para cualquier pase interinstitucional.
La situación abre un nuevo capítulo sobre la transparencia en el manejo de contratos y transferencias en el fútbol peruano. Mientras tanto, Ramírez sigue siendo jugador de Alianza UDH y, si no se concreta su transferencia, podría reintegrarse a la plantilla para disputar la temporada 2026 de la Liga 2 bajo las órdenes del nuevo comando técnico.




