Negligencia y riesgos en la construcción de la vía Huánuco-La Unión 

La situación que rodea a la empresa CR20, de origen chino, en la construcción de la carretera Huánuco-La Unión, levanta serias preocupaciones sobre la seguridad y la responsabilidad empresarial. Sorprendentemente, a pesar de estar supervisada por ingenieros especializados como Luis Gálvez, se ha detectado varias deficiencias en la obra, que han puesto en riesgo no solo a los trabajadores, sino también a la población.

Uno de los episodios más alarmantes ocurrió hace algunos meses, cuando un tanque cisterna subcontratado por CR20 volcó, derramando combustible en el río Higueras. Este accidente contaminó las aguas e incluso se reportó olor a combustible en los hogares cercanos. Agravando la situación, CR20 intentó negar su responsabilidad en este incidente, mientras que las autoridades, incluida la fiscalía y Sunafil, mostraron una preocupante falta de rigor al abordar el caso.

El uso de mano de obra informal agrava aún más la situación. La semana pasada, tres trabajadores fueron sepultados en un derrumbe debido a la falta de medidas de seguridad para estabilizar los cerros. Este es un claro ejemplo de la negligencia en el manejo de riesgos, sobre todo cuando se está trabajando en un terreno tan propenso a deslizamientos como lo son las zonas montañosas de Huánuco.

Es fundamental que la fiscalía y otros entes reguladores tomen acción inmediata para investigar estas constantes fallas y accidentes. No sólo estamos hablando de multas económicas; estamos hablando de la seguridad y el bienestar de miles de personas que habitan y transitarán por estas zonas, incluyendo las comunidades de 2 de Mayo, Llata, y otras áreas conectadas por esta carretera.

Lo que se necesita no es sólo una «fuerte sanción» sino una revisión exhaustiva de los procedimientos y medidas de seguridad implementadas por CR20. Se requiere un compromiso serio para contratar personal capacitado y cumplir con los estándares más altos de seguridad y responsabilidad medioambiental.

La construcción de la vía Huánuco-La Unión es crucial para el desarrollo de la región, pero no puede llevarse a cabo a expensas de la seguridad de sus habitantes y del medio ambiente. Basta ya de jugar con la vida y el bienestar de la ciudadanía. Es hora de que las autoridades actúen con la seriedad y la diligencia que este grave problema requiere.