Un avión peruano cargado con aproximadamente 500 kilos de marihuana y hachís fue interceptado por las autoridades brasileñas en plena selva amazónica, en una operación que terminó en un dramático escape.
El hecho ocurrió el domingo 2 de febrero, cuando una aeronave modelo EMB-810 Seneca ingresó de manera ilegal al espacio aéreo de Brasil. De inmediato, las fuerzas de seguridad brasileñas, con el apoyo de aviones de combate y tecnología satelital, detectaron la aeronave e iniciaron una persecución.
Pese a las advertencias, los narcotraficantes se negaron a aterrizar y terminaron realizando un aterrizaje forzoso a unos 80 kilómetros de Manaos. Lo que parecía ser una captura inminente tomó un giro inesperado cuando los criminales, en lugar de rendirse, prendieron fuego al avión y destruyeron la droga para evitar que las autoridades se apoderaran de la carga ilícita.
Acto seguido, los sospechosos se adentraron en la densa selva amazónica, logrando escapar de la policía. Hasta el momento, las fuerzas de seguridad brasileñas continúan con operativos de búsqueda, pero los fugitivos no han sido localizados.




