Municipalidad de Hermilio Valdizán rechaza minería e impide ingreso de empresa en zona ecológica

La Municipalidad Distrital de Hermilio Valdizán informó que ha declarado su territorio como zona ecológica, agroindustrial y de cafés especiales, en respuesta a la presencia de actividades de prospección minera autorizadas por el Ministerio de Energía y Minas en varias localidades de la provincia de Leoncio Prado. La medida, según la autoridad edil, busca respaldar legalmente el rechazo expresado por la mayoría de la población frente al avance de operaciones extractivas que, de acuerdo con la comuna, podrían afectar zonas de alta productividad agrícola y áreas de protección permanente.
La alcaldesa del distrito, Rocío Cuchilla Nieto, confirmó que se han identificado trabajos de cateo y prospección minera en al menos siete localidades de su jurisdicción. Aunque reconoció que estos estudios cuentan con permisos del Estado, manifestó su preocupación por la posibilidad de que estos se conviertan, a futuro, en operaciones de explotación, lo cual —según indicó— contradice la vocación productiva del distrito.
Ordenanza municipal y articulación interinstitucional
Según detalló la Municipalidad, la ordenanza fue aprobada en 2023 con el objetivo de establecer una posición institucional clara frente a los intentos de expansión de la minería. El instrumento legal incluye la declaración de Hermilio Valdizán como distrito ecológico, agroindustrial, turístico y productor de cafés especiales.
En paralelo, la comuna informó que ha promovido una articulación con otras municipalidades distritales y con la Municipalidad Provincial de Leoncio Prado para emitir un pronunciamiento conjunto ante el Ministerio de Energía y Minas y el Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (INGEMMET). La finalidad, indicó la alcaldesa, es evitar la autorización de nuevos proyectos extractivos en territorios que han sido priorizados por su valor ambiental y productivo.
Presencia de empresa minera y tensiones sociales
Las actividades de prospección están siendo ejecutadas por la empresa Hanna Metals, que —según declaraciones de la alcaldesa Cuchilla— cuenta con presencia en la zona desde 2002. De acuerdo con la información proporcionada, la compañía ha venido realizando estudios exploratorios bajo autorización del Estado peruano, especialmente en áreas catalogadas como DPP (Derechos de Prospección y Catación).
La autoridad edil afirmó que, pese a ello, el municipio ha remitido comunicaciones a entidades como SERFOR, alertando sobre la ubicación de estos trabajos dentro de zonas de Bosques de Protección Permanente. Afirmó además que su gestión vigilará que no se produzca explotación en tanto no se cuente con el respaldo legal de la población ni se garantice el respeto a los ecosistemas locales.
Posturas divididas en la comunidad
Consultada sobre el sentir ciudadano, la alcaldesa reconoció que existen posturas encontradas, aunque enfatizó que “la mayoría de la población no respalda la minería”. Esta fragmentación social, señaló, ha sido aprovechada por la empresa para generar espacios de socialización, visitas técnicas y sensibilización comunitaria.
Frente a versiones del Frente de Defensa que denuncian desbosques en zonas protegidas, la Municipalidad indicó que hasta el momento no ha verificado afectaciones de gran magnitud, pero que el riesgo existe. Asimismo, exigió mayor claridad al Ministerio de Energía y Minas sobre el alcance real de los permisos otorgados y las condiciones que regulan los trabajos de cateo en el distrito.
Medidas en curso y demandas al Ejecutivo
La Municipalidad de Hermilio Valdizán también solicitó al Ejecutivo nacional una revisión integral del catastro minero que afecta a la provincia de Leoncio Prado. A través de las ordenanzas emitidas y el diálogo intermunicipal, esperan obtener una respuesta oficial que reconozca a los distritos con vocación ecológica como territorios no aptos para la actividad minera.
Finalmente, la comuna reiteró que sus acciones buscan preservar las “tierras bendecidas” del distrito, reconocidas por su capacidad de producción agrícola —en particular de café y cacao—, y asegurar el desarrollo sostenible de la zona a través de la agroindustria y el turismo rural.