Multitudinario entierro a bebé arrojada al río

Los restos de la pequeña Jheydi Espíritu Chagua de un año y dos meses de nacida, fueron sepultados ayer en horas de la tarde en el cementerio de la localidad de Pillao, en medio de un mar de pobladores que exigían justicia por su cruel muerte.
Centenares de pobladores de diversas localidades acompañaron el funeral del pequeño cuerpo que yacía en un cajón blanco. Los lugareños, con pancartas en mano y gritos a viva voz exigieron justicia y la captura inmediata del presunto filicida y feminicida.
La pequeña y su madre Jhudith Chagua Alminco (15) fueron arrojadas al río Huallaga en el lugar denominado Tingo Pampa, por Wilder Espíritu Deza (27), padre de la niña, según su propia confesión ante los policías de la comisaría de Acomayo; sin embargo goza de libertad por disposición del fiscal.
El sujeto guió a los policías al lugar donde la madre y su bebé a quien tenía cargada en la espalda fueron empujadas y hallaron una bolsa con las prendas de ambas. Ocho días después su pequeño cuerpo fue hallado en la represa de la Hidroeléctrica de Chaglla, mientras que el cuerpo de la madre adolescente aún no ha sido ubicado.
En tanto, los pobladores muy enardecidos amenazan con ubicar al presunto responsable de la doble muerte y hacer justicia por sus propias manos sin dar parte a la policía.