Mujer fue asesinada y arrojada al río

Su pareja es el principal sospechoso 

Sonia Celestino Silvestre (36) habría sido asesinada y arrojada al río Huallaga. El principal sospechoso del terrible hecho es su pareja Fayffer Atilio Luciano Romero (52), quien habría escapado llevándose a su hija menor de 3 años. El crimen es el primer feminicidio de 2020 en Huánuco.

El cuerpo de la víctima fue hallado en el río Huallaga a la altura de la cantera Mendoza en el lugar denominado Jeque-Taruca, en el distrito de Santa María del Valle. Hasta allí llegaron policías y el representante de la Fiscalía para realizar el levantamiento del cadáver.

Según investigaciones, el sujeto alertó a sus cuñados refiriendo que Sonia salió el 13 de enero a las 4:00 a.m. para realizar una cobranza y no había retornado, por lo que el 14 de enero acudieron a denunciar su desaparición en el Departamento de Investigación Criminal.

Fayffer habría indicado que su pareja fue a cobrar a una cliente en Paucarbamba muy temprano, porque supuestamente la mujer a quien iba a cobrar trabajaba en Tingo María y tenía que llegar antes que salga de viaje.

Sin embargo, cuando los policías revisaron las cámaras de video del inmueble determinaron que la mujer nunca llegó a dicho lugar.

Los hermanos y la pareja de la desaparecida acordaron salir a buscarla desde muy temprano; pero el sujeto sospechosamente desapareció llevándose a su niña de 3 años sin explicación alguna.

“Le llamamos a las 5:00 de la mañana para salir a buscar a mi hermana, pero su celular no respondía, por lo que mi mamá fue a buscarlo a la casa donde vivía y ya no estaba, se fue llevando a mi sobrina de 3 años, solo estaban durmiendo mis sobrinos de 9 y 6 años”, informó Rosalía (29), hermana de la víctima.

Explicó además que el hombre todo el día tuvo el celular apagado y por la noche cuando volvió a llamarlo como 15 veces, el teléfono timbraba pero tampoco respondió, por lo que presumen que fue él quien acabó con la vida de la prestamista que apareció en el río con cortes en la cabeza.

“Mi hermana vendía cerveza, gaseosas y la gente venía a tomar o jugar casino y él (Fayffer) la celaba con sus clientes. Mi sobrina me cuenta que el viernes discutieron por esa razón”, dijo la acongojada familiar.