Muerte en las carreteras

La trágica muerte de 3 trabajadores del Archivo Regional: Fredy Malpartida, Deomar Hidalgo y Carlos Cáriga, nos lleva a una reflexión del porqué de estas muertes y nos lleva a concluir que es por la informalidad con el que se realizan todas las actividades en la región.
En Huánuco tenemos comités de transporte de pasajeros que viajan al interior, llámese a Tingo María, Panao, Cerro de Pasco, Huamalíes, o simplemente a Santa María del Valle, Ambo, Amarilis, Pillco Marca, etc. que existen oficialmente inscritas y se supone con la documentación en regla para poder prestar el servicio. Pero la maldita corrupción hace que en todos los destinos nombrados presten servicio también seudocomités denominados piratas, que sin la documentación en regla, conductores sin licencia, vehículos sin SOAT ni revisión técnica, y claro, de remate, conductores con poca responsabilidad, transporten pasajeros por diferentes rutas.
Las carreteras que tenemos no tienen el ancho reglamentario y tienen pocos espacios para permitir el paso de los vehículos; además de ello, avezados conductores que se creen dueños de las pistas, y como si estuvieran en carrera, tienden a sobrepasar a otros vehículos sin el menor cuidado y sin medir las consecuencias, porque otros vehículos pueden venir en sentido contrario e invadir la vía como sucedió en este accidente que enlutó a Huánuco, en el que se indica que el chofer, con el fin de ganar tiempo, trató de adelantar a un ómnibus.
Dirigentes transportistas denuncian que algunos funcionarios del Ministerio de Transportes otorgan licencias de conducir o permisos para operar por unos cuantos sucios billetes que les permiten trabajar con tranquilidad, aunque es un problema social porque dan trabajo a mucha gente pero de manera informal. Sin embargo, esto no se puede permitir porque es contra la ley y porque primero está la seguridad e integridad de los usuarios y las autoridades municipales. La Sutran, la PNP, deben hacer algo para evitar y/o sancionarlos.
Un claro ejemplo son las calles de Huánuco, que por no tener paraderos oficiales están llenas de colectivos, haciéndolas más intransitables.
La irresponsabilidad del Estado de no señalizar o colocar avisos en zonas peligrosas, puentes, curvas, trechos con dificultades y otros, que los conductores tienen que sortear y muchas veces los que no conocen las rutas pueden accidentarse.
También debemos decir a nuestros amigos choferes, que sabiendo que nuestras carreteras son pésimas, solo deben acelerar a 40 o 50 km/h como máximo, pero por la competencia exigen a sus vehículos y llegan hasta 100 km/h.
El pueblo reclama que nuestras autoridades exijan a Provías, a los domicilios a que apoyen en la señalizaciones que de paso harían que esta ciudad sea mejor vista por los viajeros y turistas; que estas muertes sirvan para comenzar a cambiar nuestro sistema de transportes.