El sábado 5 de octubre del 2022, será una fecha para el recuerdo, pues salieron miles de peruanos a protestar contra el gobierno de Pedro Castillo Terrones.
La movilización fue a nivel nacional, y salieron ciudadanos de todas las razas, cholos, chunchos, negros, blancos, etc. Es decir, de todas las raíces salieron a las calles para pedir al presidente Castillo que renuncié a la presidencia de la República.
Las protestas más grandes fueron en las principales ciudades del país, Piura, Trujillo, Chiclayo, Cusco y Arequipa, curiosamente las ciudades más pobladas. La protesta incluso se dio en la misma sede de “lapizito”, Huancayo.
La protesta y exigencias se basan en la difícil situación que vive nuestro país, la falta de reactivación económica, la incapacidad del gobierno y de sus diferentes ministros para solucionar problemas claves, como la agricultura, asimismo las continuas y serias denuncias de corrupción en contra del gobierno, todas ellas son razones bastante preocupantes por decir lo menos.
El congreso no es ajeno a esta situación, de hecho, es uno de los entes con segunda mayor responsabilidad en la crisis después del gobierno de Castillo. Han demostrado total desinterés, peruanidad y compromiso por buscar una solución a los diferentes episodios de crisis que estamos enfrentando como país, y es bastante evidente que el compromiso e interés que los motiva y envuelve, es meramente personal.
Todos los ciudadanos estamos preocupados por el futuro de nuestro país. No es para nada un secreto en la economía y la política están intrínsecamente relacionados. Dicho esto, las continuas crisis políticas en nuestro país, no permiten una estabilidad económica que tanto se necesita. Sumado a ello, las alertas de una potencial crisis económica a nivel mundial, hacen que la preocupación de los mercados continúe en ascenso. Mientras que los gobiernos locales, regionales e inclusive nacional, han demostrado incapacidad impresionante el momento de ejecutar presupuestos, ahora cuando más se necesita que haya inversión.
Castillo ascendió al poder con el apoyo de los docentes y con su frase, los más pobres en un país rico; sin embargo, la pobreza en estos últimos dos años ha incrementado considerablemente, en la medida necesidad también. Curiosamente, los únicos que se están volviendo ricos son los que están en el poder, mientras que el pueblo se sigue siendo más pobre.
No hay duda que Castillo ha incumplido vergonzosamente con sus votantes y los docentes quienes lo apoyaron. Sin embargo, también es innegable que existe una campaña mediática en contra de él, por parte de los principales medios nacionales.
Por otro lado, es curioso como el hombre que dice venir del campesinado y de su rincón llamado Anguía, en Chota, Cajamarca, se ha olvidado de su tierra, de su puquial, donde lavaba sus manos y sus pies, y fácilmente se acostumbró al lujo y comodidad del poder, ahora no solo se lava con agua caliente, sino también en yacusi.




