Moleiro, con olfato goleador en el territorio bilbaíno, decide el partido para el Villarreal.

La temporada del Athletic Club ha experimentado un drástico cambio de rumbo tras un prometedor inicio, marcando un septiembre especialmente difícil que culminó con una derrota ante el Villarreal. La ausencia del entrenador Ernesto Valverde en el banquillo, cumpliendo una sanción de cuatro partidos, ha coincidido con un notable declive en el rendimiento del equipo, evidenciando problemas de “efectividad” frente al arco rival. Este bache se produce tras una pretemporada donde las expectativas eran altas, alimentadas por la buena forma mostrada en los primeros compases de la Liga. La falta de gol y la dificultad para mantener la consistencia a lo largo de los partidos se han convertido en un problema recurrente para los leones.

Según el reportaje de El País, el Villarreal se llevó la victoria frente a un Athletic Club en horas bajas, en un encuentro donde Moleiro emergió como la figura clave al anotar el gol decisivo. El partido, disputado en el Estadio de la Cerámica, mostró a dos equipos con ambiciones europeas buscando un resultado positivo, con el Villarreal mirando a la Liga y Champions, que sin embargo contrastó con el juego mostrado sobre todo por parte de los leones.

El encuentro comenzó con un ritmo alto, con ambos equipos generando ocasiones de gol. “Unai Simón”, el guardameta del Athletic, se erigió como un muro en los primeros compases, respondiendo con solvencia a las acometidas del Villarreal. Sin embargo, la falta de puntería del Athletic, patente desde la primera jornada donde marcaron tres goles al Sevilla, se hizo evidente nuevamente. La ausencia de “Nico Williams”, pieza clave en el ataque rojiblanco, se notó en la falta de chispa y creatividad en los últimos metros. Este dato se suma a la preocupación en Bilbao, donde temen que su posible participación en la Champions League con el equipo, pueda ser seguida de una nueva convocatoria con la selección española, de la cual suele regresar con problemas físicos.

A pesar de tener más posesión y generar más peligro, el Athletic se mostró incapaz de materializar sus oportunidades. Jugadores como “Guruzeta” y “Sancet”, este último lejos de su mejor nivel, no lograron encontrar el camino del gol. Por su parte, el Villarreal, aunque menos dominante en el juego, aprovechó sus oportunidades y supo reaccionar a los ataques del Athletic. El gol de “Moleiro”, tras un rechace en el área, desequilibró el marcador y sentenció el partido. Los cambios introducidos por el entrenador del Athletic no lograron el efecto deseado, y la lesión de Vesga añadió más problemas a un equipo que parece haber perdido la confianza y la solidez que mostró al inicio de la temporada.