Misterio en Llata: venezolano llega de madrugada al hospital y muere sin explicación

La muerte de un ciudadano venezolano en el Hospital de Llata, en la provincia de Huamalíes, mantiene en alerta a la población y ha abierto serias interrogantes sobre el manejo del caso. Según la información conocida hasta el momento, José Ramírez ingresó por emergencia el domingo 25 de enero, entre las 5:00 y 6:00 de la mañana, fue hospitalizado y, horas después, falleció en circunstancias que todavía no han sido esclarecidas públicamente.


El hecho ha generado preocupación no solo por la falta de claridad sobre las causas del deceso, sino por lo que vecinos señalan como una presunta ausencia de comunicación inmediata a las autoridades competentes. De acuerdo con versiones recogidas en la zona, no se habría realizado de forma oportuna el reporte correspondiente a la Policía Nacional del Perú ni al Ministerio Público, un procedimiento que suele activarse ante muertes ocurridas dentro de un establecimiento de salud cuando existen dudas o se requiere verificación oficial.


Trabajaba en una mina de Poque


En el Centro Poblado de Poque, donde el ciudadano era más conocido, el caso ha sido comentado con inquietud. Pobladores indicaron que Ramírez venía trabajando en una mina del sector, lo que ha incrementado el interés por determinar si existió algún antecedente previo —accidente, enfermedad súbita o situación vinculada a su actividad laboral— que explique su ingreso de emergencia y posterior fallecimiento. Hasta ahora, sin embargo, no se ha informado sobre un diagnóstico oficial, historial médico o circunstancias previas a su traslado al hospital.


Cuerpo permanece en la morgue y crece la presión social
Mientras las dudas se acumulan, el cuerpo del ciudadano permanece en la morgue, situación que los pobladores califican como un reflejo de indiferencia institucional y abandono. En ese contexto, se ha solicitado públicamente que el propietario de la mina, sus responsables directos o algún familiar se apersone para realizar el retiro del cuerpo y asumir los trámites y responsabilidades correspondientes.


Paralelamente, se ha hecho un llamado al Frente de Defensa para que intervenga, indague y exija el esclarecimiento total del fallecimiento, a fin de evitar que el caso quede impune o sin respuesta. En la provincia, el pedido se resume en una exigencia ciudadana: que la muerte de José Ramírez no quede envuelta en silencio. La vida humana, remarcan los vecinos, no puede tratarse con negligencia.