Misión japonesa inicia trabajos arqueológicos en selva huanuqueña

Por: Iraldia Loyola

Es mediodía en Tingo Maria, hace calor y bochorno, nos ha tocado caminar un par de minutos hacia el lado  derecho del ingreso a la “Cueva de la Lechuzas”, dirigidos por el arqueólogo Carlos Viviano llegamos al área de excavación de la zona denominada “La peña”, aquí se ha encontrado cerámica corrugada, que corresponde al periodo conocido como Horizonte Corrugado, que está presente en buena parte de la selva norte peruana y va hasta el Ecuador, incluso Colombia.

Pero, ¿Por qué estamos en Tingo Maria? ¿Por qué hablamos de esto? Aquí te cuento. Desde hace un par de meses, una misión japonesa viene desarrollando trabajos de investigación arqueológica en la región selva de nuestro departamento. Específicamente en la provincia de Leoncio Prado, en los distritos de: Castillo Grande, Hermilio Valdizán, José Crespo y Castillo, Luyando, Mariano Dámaso Beraún, Pueblo Nuevo y  Rupa Rupa.

Dentro de la arqueología peruana, poco se ha investigado en la Amazonía que esconde muchos enigmas, si bien entre los años 60 y 70 se realizaron trabajos de excavación en “La Cueva de las Lechuzas” por los arqueólogos Lathrap y Roys, a la fecha poco se ha sabido del ámbito arqueológico.

La misión japonesa está conformada por los arqueólogos: José Onofre (Director del proyecto), Yuko Kanezaki y Daniel Morales (Asesores científicos), Carlos Viviano (Jefe de campo) y Hironori Otani (Topografía). Para este equipo ha sido difícil instalar su base en esta provincia e iniciar los trabajos, primero porque han surgido problemas con el SERNARP para los inicios de trabajos en La cueva de las Lechuzas (que no se ha dado) y segundo porque algunos pobladores los han confundido con explotadores de oro y recursos, para sacar muestras de las zonas, algo totalmente falso.

Lo bueno es que con el apoyo de algunas autoridades y pobladores de la zona, han logrado iniciar el proceso de prospección arqueológica y algunas excavaciones. Las exploraciones se han centrado básicamente en la provincia de Leoncio Prado, para lo cual han recorrido todos los distritos. A diferencia de la sierra y costa donde el arqueólogo recorre y sabe donde va a iniciar sus trabajos, en la selva no es posible, las zonas de tránsito son escasas, incluso para los mismos pobladores movilizarse no es sencillo.

El resultado de más de un mes de trabajo, ha dado frutos en el hallazgo de cerámica de estilo corrugado, cuya decoración presenta aplicaciones en la boca de las vasijas siguiendo diseños de serpientes, semicírculos y rebordes. También presentan pequeñas incisiones hechas con la uña o con cañas, líneas paralelas y diseños geométricos. 

Por su diseño, se fabricaban por el método del enrollado, y la pasta de cerámica era mezclada con ceniza de Apacharama (árbol), ceniza de otras plantas de menor calidad, arena y piedra molida. Dentro de la cronología, dataría de 900 d.c. hasta la llegada de las poblaciones hispanas. Este tipo de cerámica mantiene ciertas similitudes con la cerámica Cumancaya del Ucayali, pero también con cerámica de San Martín.

 “Esto es algo propio de Tingo Maria. Latrap asocia esta cerámica del Horizonte Corrugado con poblaciones de lengua Pano, si seguimos la cerámica de aquí probablemente estén relacionadas a ella”, explica Carlos Viviano, jefe de excavaciones.

Lathrap en sus estudios en Ucayali, expone que la cerámica corrugada estaría ligada a grupos de lengua Pano. Para el caso de Huánuco se tiene, por ejemplo, a Cacataibos y Shipivos. En ese sentido, los que fabricaban cerámica corrugada serían sus ancestros.

Entonces, ¿Qué ha habido antes de la época del corrugado?, a esta respuesta nos acercamos con las excavaciones que se desarrollan en la cueva de Las Pirámides en Castillo Grande, donde se encontró en capas superiores cerámica similar al corrugado, pero en las capas inferiores había una cerámica fina y engobada de una población anterior a la población que hizo cerámica corrugada. Esta sociedad que utiliza esta cerámica todavía no tiene nombre, por ello es necesario un trabajo etnohistórico y antropológico.

“Aún son muchas las interrogantes, pero lo que sí podríamos decir es que a medida que ha avanzado el tiempo en Tingo María, las poblaciones prehispánicas que hacen su cerámica empiezan con una cerámica muy fina, bien elaborada y próximo a la llegada de los españoles han terminado con una cerámica más modesta, mucho más sencilla”, explica Viviano.

En nuestros tiempos se habla mucho de los Tulumayo, sobre todo en la tan mencionada Expo Amazónica, cabe preguntarse ¿realmente existieron los Tulumayo? Esta pregunta nos la responde Carlos Viviano, y dice: el problema es que ellos no están definidos arqueológicamente, lo concreto es que todo Leoncio Prado está ocupado por comunidades con cerámica corrugada.

“Esta cerámica y estas formas de vida aldeanas están sin un poder central. Las cuevas han sido lugares de entierros recurrentes, en cada zona la cerámica es diferente, si bien en términos generales están emparentadas culturalmente, cada una tiene sus particularidades solo hablando de la cerámica. Y probablemente culturalmente hubo más particularidades que son más difíciles de detectar arqueológicamente. Es normal, es típico en sociedades descentralizadas que no tienen poder central, sino que son varios grupos que tienen sus propios territorios y costumbres, pero que tal vez en momentos de conflictos se pueden unir generando grandes alianzas”, finaliza.

Para el arqueólogo huanuqueño, Daniel Morales, asesor científico de la misión japonesa, estos hallazgos iniciales los han sorprendido. Ya que se confirma, las hipótesis que manejaba sobre la existencia de una población del periodo lítico de la Amazonía, que es muy antigua.

“Este proceso de prospección arqueológica realmente resultó fascinante y sumamente importante. De Tingo María a nivel arqueológico no se sabe nada. Gracias a este equipo hemos podido realizar esta primera prospección. Los hallazgos en cerámica que hemos encontrado pertenecen a culturas tempranas de la amazónica, ósea al pre cerámico y con ese motivo es que queríamos excavar en la Cueva de las Lechuzas, pero por desidia de las autoridades del SERNARP no se logró. Hay cerámica que por el estilo está vinculado a Kotosh – Wyrajirka. Es fantástico porque este estilo, es un estilo amazónico y no andino, se difunde en toda la Amazonía, desde la Isla Marajó en Brasil, Valdivia en Ecuador y Puerto Hormiga en Colombia  y también, por supuesto, Donald Latrap lo encontró en las Cuevas de las Lechuzas y en Huánuco está bastante representada en Kotosh. Eso implica que el movimiento está saliendo de la amazonia hacia el área andina, como Latrap pensaba, el primer sitio en el área andina sería Kotosh”, concluye el maestro Morales.

Finalmente, señala que, aparte de esta cerámica, hay otros estilos que son tardíos, pero también hay sorpresas, porque la cuenca del Huallaga está bastante vinculada al Pajatén, Chachapoyas y Kuelap.Eso se sustentará en las investigaciones próximas.

“El evento más grande de la Amazonía está a la vuelta de la esquina”, la Expo Amazónica, un evento que promueve la inversión privada y negocios en las regiones amazónicas, el turismo interno y externo. En este evento se tiene previsto la visita de más de 30 mil personas, si bien Tingo María es una ciudad potencialmente turística, ¿En base a que se ha construido el turismo es esta parte de nuestra Amazonía? ¿Conocemos el origen de los hombres y mujeres de nuestra Amazonía?, ¿Conocemos su historia?, son muchas las interrogantes que quedan en el tapete. Pero sería valioso el apoyo de las autoridades de la Municipalidad Provincial de Leoncio Prado y del Gobierno Regional de Huánuco, así como promueven este tipo de eventos grandes, podrían apoyar destinando presupuesto a este tipo de investigaciones, que nos ayudan a conocer nuestros orígenes, entonces ya no nos quedarían muchas interrogantes por responder.