Ministro niega problemas de seguridad mientras comerciantes denuncian ola de extorsión

El jueves 10 de octubre, varios mercados de Lima y Callao cerraron sus puertas debido a la inseguridad y para sumarse al paro de transportistas, que se manifiestan por la creciente ola de extorsión y violencia. El ministro de Transportes y Comunicaciones, Raúl Pérez Reyes, afirmó que el cierre de los mercados se debe principalmente al temor de disturbios y no a la inseguridad generalizada.

Pérez Reyes sostuvo en una entrevista con TV Perú que “los pequeños incidentes ya fueron controlados” y aseguró que la ciudad está “totalmente segura”. Sin embargo, los comerciantes, especialmente del mercado Huamantanga en Puente Piedra, señalaron que decidieron cerrar debido a los constantes asesinatos y los cobros de cupos que sufren por parte de extorsionadores. Muchos comerciantes se movilizaron, afirmando que no solo temen por sus negocios, sino por la seguridad de sus familias, quienes han sido amenazadas. “Hace semanas mataron a una comerciante a plena luz del día”, declaró una vendedora en Latina Noticias, añadiendo que reciben fotos intimidantes de sus seres queridos.

El transporte público en la mañana: una normalización lenta

En cuanto al transporte, el ministro Pérez Reyes afirmó que la escasez de buses y combis en la mañana se debió a la llegada tardía de los conductores a sus centros de trabajo, pero aseguró que la situación ya se está normalizando. También mencionó que la menor demanda de transporte se debe a que los estudiantes están realizando actividades virtuales y muchos trabajadores tienen flexibilidad de horario, con un margen de tolerancia de cuatro horas por parte de los empleadores.

A pesar de estas declaraciones, en horas de la mañana se reportaron grandes dificultades para que los usuarios encuentren transporte hacia sus trabajos. Algunos optaron por utilizar colectivos debido a la falta de transporte formal, lo que aumentó la congestión vehicular.

Marcha hacia el Congreso de la República

La movilización de comerciantes y transportistas, que continúa de manera pacífica, tiene como destino el Congreso de la República. Esta marcha, que ha afectado diversas vías principales, como la Panamericana Norte, ha provocado el cierre de algunas arterias estratégicas, complicando el tránsito de norte a sur. Según la Policía Nacional del Perú (PNP), las concentraciones más importantes se han dado en puntos clave como el Puente Rosa Luz, el cruce de la Avenida Panamericana Norte con Avenida Cementerio, y el Óvalo Izaguirre en Los Olivos.

Se ha advertido a los conductores tomar rutas alternativas para evitar la congestión vehicular en las zonas afectadas. Además, en el paradero Salamanca, se registraron incidentes con la quema de llantas, aunque la marcha en general ha sido pacífica.