Ministro del Interior rehúsa prueba de polígrafo mientras funcionarios renuncian en cadena

El ministro del Interior de Perú, Juan José Santiváñez, se negó a pasar una prueba de polígrafo, un requisito de control de confianza que el propio ministerio implementa para altos funcionarios. En una declaración exclusiva a La República, Santiváñez confirmó su decisión de no someterse a esta evaluación, a pesar de que varios de sus colegas en cargos de alta responsabilidad, como el viceministro de Orden Interno, Luis Ricardo Chávez Gil, sí lo hicieron antes de presentar su renuncia.

Según informó el propio ministro a La República, las pruebas de polígrafo forman parte de las directrices del Ministerio del Interior para garantizar que los funcionarios que manejan información sensible cumplan con los estándares de confidencialidad y seguridad. Este procedimiento, de acuerdo con la normativa que Santiváñez entregó al medio, es aplicable a todos los funcionarios del sector Interior, dada la naturaleza compartimentada de la información que gestionan.

“Por la información que se comparte en el sector Interior, nosotros somos un sector especializado y todos los funcionarios que están prestando servicios pueden estar sujetos a pruebas del polígrafo”, afirmó el ministro del Interior, según detalló el informe de La República.

Renuncias en cadena en el Ministerio del Interior

La solicitud de Santiváñez para que los funcionarios se sometieran a la prueba de polígrafo generó una serie de renuncias dentro del ministerio. El general de la Policía Nacional, Luis Ricardo Chávez Gil, quien ejercía como viceministro de Orden Interno y había ocupado la dirección de la Dirección General de Inteligencia (Digimin), dejó su cargo alegando motivos personales, apenas cinco meses después de haber asumido. Esta renuncia fue confirmada por Santiváñez en sus declaraciones a La República.

Entre los otros funcionarios que dimitieron están Luis Santiago Quiñones Carrasco, director de Asuntos Internos en la Oficina General de Integridad Institucional, y Paúl César Guillén Montoya, asesor en la Secretaría General, quienes presentaron su renuncia en octubre, después de ser nombrados en abril y julio, respectivamente. Además, el 15 de octubre, el ministerio confirmó la salida de cuatro directores clave: Raúl Durand Huillca (Oficina de Presupuesto), Evelina Alemán Chávez (Oficina de Modernización y Desarrollo Institucional), Marco Criollo Zambrano (Oficina General de Planeamiento y Presupuesto) y Walter Zegarra Figueroa, jefe del Gabinete de Asesores de la Alta Dirección del Ministerio del Interior.

Las múltiples renuncias han generado un ambiente de incertidumbre y tensión dentro del Ministerio del Interior, mientras el ministerio continúa implementando medidas de control y confianza bajo la dirección de Santiváñez. No obstante, la negativa del ministro a pasar el polígrafo plantea dudas sobre la uniformidad y equidad de los procedimientos internos que él mismo promovió, una situación que, según analistas, podría afectar la percepción pública sobre la transparencia y coherencia en la gestión del sector Interior.