La minería ilegal ha provocado el retiro total del personal del Área de Conservación Privada Panguana, ubicada en el distrito de Yuyapichis, provincia de Puerto Inca, en Huánuco, debido a amenazas constantes y falta de condiciones mínimas de seguridad. La reserva, que protege 2,400 hectáreas de bosques primarios y alberga una estación científica, permanece bajo presión desde hace varios meses.
De acuerdo con información del Observatorio de Conflictos Mineros correspondiente a diciembre de 2025, los hechos se iniciaron con la invasión progresiva de mineros ilegales dentro de los límites de la ACP-Panguana. Posteriormente, según indicaron fuentes de la Policía Nacional y el Ministerio Público, estas organizaciones habrían contratado sicarios para amedrentar y asesinar a personas vinculadas a la conservación del área, lo que obligó a evacuar al personal.
La ACP-Panguana fue creada para conservar uno de los ecosistemas más biodiversos de la Amazonía huanuqueña y es sede de una estación científica fundada en 1968 por los biólogos alemanes Hans y María Koepcke. De acuerdo con la información histórica, este centro ha sido clave para investigaciones biológicas durante más de cinco décadas y actualmente cuenta con el respaldo de una fundación que busca proteger la reserva y sus actividades científicas.
Cuenca del Yuyapichis
Según manifestó el investigador alemán Andreas Baumgart, la minería ilegal se expandió rápidamente en la zona en un periodo de pocos meses, afectando de manera directa el curso y las orillas del río Yuyapichis. De acuerdo con su testimonio, los mineros han devastado extensas áreas del bosque para la extracción de oro, avanzando hectárea tras hectárea con maquinaria pesada.
Baumgart indicó que excavadoras y volquetes han operado a pocos metros de la reserva, vulnerando claramente los límites del área de conservación. Señaló además que una de las márgenes del río, antes cubierta por vegetación densa y árboles de gran altura, ha sido completamente removida por las actividades extractivas.
El abogado ambientalista César Ipenza, representante legal de Panguana, afirmó que actualmente más de 30 retroexcavadoras trabajan de manera permanente en la zona. Según indicó, estas operaciones se desarrollan las 24 horas del día, generando una destrucción sostenida del bosque, la biodiversidad y los bienes naturales, y calificó la situación del río Yuyapichis como crítica.
Campamentos mineros
De acuerdo con lo señalado por Andreas Baumgart, los mineros ilegales han instalado sus campamentos en el centro poblado de Pampa Verde, perteneciente a la comunidad indígena Nuevos Unidos Tahuantinsuyo, ubicada a pocos cientos de metros de la ACP-Panguana. Esta zona es considerada área de amortiguamiento de la Reserva Comunal El Sira, reconocida por su alta biodiversidad en la región Huánuco.
Según la información disponible, parte del avance de la minería ilegal contaría con el apoyo y la protección de algunos sectores de la comunidad indígena mencionada, lo que ha complicado las acciones de control y vigilancia. Las autoridades y organizaciones vinculadas a la conservación han advertido que, mientras no se restablezcan condiciones de seguridad, el área y la estación científica permanecen expuestas a una degradación acelerada.




