Luego de que el alcalde provincial de Lauricocha, Gide Falcón, criticara el accionar de la Compañía Minera Raura durante la fallida mesa de diálogo con las comunidades de San Miguel de Cauri y Antacallanca, la empresa minera emitió una comunicación en la que rechaza haber abandonado el encuentro y afirma que fue la comunidad quien se retiró voluntariamente del espacio.
“La Comunidad Campesina de Cauri decidió retirarse del espacio de diálogo voluntario promovido por Cía. Minera Raura, tras no aceptar las propuestas de apoyo en inversión productiva ofrecida por la empresa”, señala el comunicado difundido este miércoles.
En declaraciones previas, el alcalde Falcón acusó a la minera de “maltrato psicológico” y de retirarse de la reunión sin dar respuestas concretas a las demandas de las comunidades. También denunció que se intentó excluirlo del evento, e incluso que se habría recurrido a la presencia policial para que abandonara el recinto. Según su versión, Raura se negó a atender petitorios relacionados con empleo local, obras por impuestos y compensación ambiental.
Frente a estos señalamientos, la empresa sostuvo que su propuesta se centraba en el desarrollo agropecuario bajo un enfoque de responsabilidad social, y que el petitorio comunal —compuesto por 52 iniciativas— “excede el marco razonable de colaboración”, especialmente tomando en cuenta que Cauri no forma parte del Área de Influencia Directa (AID) de la operación, de acuerdo con la Modificación del Estudio de Impacto Ambiental (MEIA) aprobado por el SENACE.
Ratifican compromiso con el diálogo y cumplimiento ambiental
Pese al quiebre del diálogo, Raura afirma que mantiene su disposición a coordinar con comunidades “en base a acuerdos voluntarios, como lo hace con otras comunidades dentro del AID”.
Asimismo, la empresa reiteró su compromiso con una “gestión ambiental responsable” y aseguró haber presentado evidencia técnica que demostraría el adecuado estado de las lagunas de la zona y el cumplimiento de estándares ambientales exigidos por ley.
Finalmente, la minera señaló que el encuentro se vio afectado por expresiones de amenaza y tensión, lo que imposibilitó arribar a consensos, pero sostuvo que sigue abierta al diálogo “con todos los actores, promoviendo una colaboración efectiva con el Estado y las comunidades, en un marco de legalidad, respeto y responsabilidad compartida”.




