Minera JAR no va

Nuestro país tiene riquezas inconmensurables. Con respecto a la sierra, toda la cordillera esconde diferentes minerales. Debido a esto, se tiene minas que operan de forma legal, ilegal o informal.
Si bien es cierto que las actividades mineras legales son una gran fuente de ingresos para el país; sin embargo, estas deben estar siempre vigiladas por los entes responsables. Las instituciones del Estado deben encargarse de proteger nuestros recursos y, mucho más, cuando estos están en riesgo de ser violados para el desmedro de los pueblos y del país.
Preocupa y llama mucho la atención que Dirección Regional de Energía y Minas otorgue licencias para operar y explotar diferentes minerales en cabecera de cuenta, cuando esto está prohibido. Peor aún, sin importar el daño, que ocasionan al medio ambiente y directamente a nosotros, los pobladores.
El hecho más escandaloso es de la minera denominada JAR, que inició sus operaciones en la cabecera de la microcuenca del distrito de Conchamarca, que los comuneros y autoridades están alertando del peligro para la salud al contaminar toda la cuenca hidrográfica, envenenando las aguas de las lagunas del lugar.
Se tiene el ejemplo de Conga en Cajamarca, una empresa poderosa se instaló para explotar oro, pero los lugareños y sus autoridades, hasta la fecha, mantienen una tenaz oposición por los riesgos de la contaminación por lo que nuestras autoridades tienen que pronunciarse al respecto y no esperar pasar el tiempo, que podría ser demasiado tarde e irreversible para nuestra salud.