Beneficencia de Huánuco busca recuperar inmueble para un asilo tras incumplimientos de DIRESA
El prolongado conflicto legal entre la Sociedad de Beneficencia de Huánuco y la Dirección Regional de Salud (DIRESA) está a punto de llegar a su punto final. La Beneficencia aguarda la resolución de la segunda instancia judicial para proceder con el desalojo de la DIRESA, que ocupa un inmueble en Huánuco sin pagar alquiler desde mayo de 2019.
El gerente de la Beneficencia, Teófilo Huaynate Peña, informó que el fallo en primera instancia ya fue favorable a la institución que representa y que, en los próximos días, el Poder Judicial programará la audiencia de apelación. “Estamos esperando la confirmación de la sentencia para proceder con el desalojo respectivo”, explicó.
Una deuda de más de 2.5 millones de soles
El monto adeudado por DIRESA asciende a aproximadamente 2.5 millones de soles, considerando que el alquiler mensual del predio se estima en 50,000 soles. Según Huaynate, la Beneficencia ha recibido propuestas de arrendamiento de terceros, lo que demuestra el valor comercial del inmueble.
Sin embargo, desde el inicio del conflicto, DIRESA no ha cumplido con sus pagos, lo que llevó a la Beneficencia a iniciar un proceso judicial.
Intentos de conciliación sin éxito
El funcionario indicó que, antes de recurrir a la vía judicial, se intentó dialogar con las autoridades de la DIRESA y el Gobierno Regional de Huánuco, sin éxito. “No hubo diálogo, por eso se inició el proceso judicial”, afirmó.
Durante el proceso, también se intentó una conciliación, pero según Huaynate, la DIRESA no presentó ninguna propuesta concreta. Entre las alternativas planteadas, la DIRESA habría sugerido ceder un terreno en Pillco Marca donde se construiría una Casa de la Mujer, lo que fue rechazado por la Beneficencia por considerarlo inviable.
Más recientemente, el director de DIRESA, Gustavo Barrera, propuso una ampliación de dos años en el uso del predio, mientras se busca una nueva ubicación. No obstante, Huaynate descartó la posibilidad, señalando que ya existe una sentencia en primera instancia a favor de la Beneficencia y que el proceso legal no puede revertirse.
Dato:
Según la Beneficencia, el inmueble en disputa está destinado a convertirse en un hogar de acogida para adultos mayores, en cumplimiento con los fines sociales de la institución. “Nosotros tenemos la obligación de ofrecer centros de protección para ancianos y niños. Este predio ha sido destinado para un asilo, y necesitamos recuperarlo para cumplir con nuestra labor social”, declaró Huaynate.
Protestas y acusaciones de “secuestro”
En los últimos días, los trabajadores de DIRESA han realizado protestas en el inmueble, manifestándose en contra del desalojo. Huaynate denunció que durante una de estas manifestaciones, el personal de la Beneficencia fue retenido dentro de las instalaciones por varias horas.
“Hubo un bloqueo que impidió la salida de los trabajadores. Incluso tuvimos problemas para trasladar a niños”, aseguró. Para el gerente de la Beneficencia, este acto constituye un delito, y la institución está evaluando una denuncia penal contra los responsables.
Futuro del caso: El desalojo parece inminente
Si la segunda instancia judicial confirma la sentencia, la Beneficencia podrá ejecutar el desalojo a través del juzgado de origen. Huaynate confía en que el fallo será ratificado y que el proceso concluirá antes de que termine 2025.
“Solo estamos esperando que el Poder Judicial programe la audiencia. Si todo sigue el curso normal, este año se concretará el desalojo“, finalizó el funcionario.




