El campeón departamental no necesitó estridencias para empezar a marcar diferencias en la liga local. Miguel Grau inició la temporada con paso firme y dejó, en su primera presentación, la impresión de ser uno de los planteles más sólidos y equilibrados del torneo. Sin anuncios rimbombantes ni incorporaciones mediáticas, el club apostó por reforzar puntos clave y mantener la base que lo llevó al título el año pasado.
La principal novedad estuvo en la dirección técnica. El profesor Pedro Sandoval asumió la conducción del equipo, acompañado por su asistente Tito Sajamí, en reemplazo del comando anterior. La directiva optó por un perfil de trabajo discreto pero experimentado, con la intención de consolidar un proyecto que no solo compita, sino que aspire a metas mayores.
En cuanto a refuerzos, el arco sumó experiencia con la llegada de Manuel Montero, quien defendió a un equipo de Pasco durante la etapa distrital y provincial. En ataque, el nombre más resonante es el de Denis Alania, goleador que viene de reforzar al Unión Minas y que, según los registros del torneo, fue parte del plantel que se consagró campeón nacional de la Copa Perú. A última hora se incorporó también el delantero tingalés Nerio Isminio, otro elemento ofensivo que amplía las variantes en el frente de ataque.
Una base consolidada y refuerzos estratégicos
El grueso del plantel campeón departamental se mantiene. Alrededor de 15 jugadores continúan en la institución, entre ellos Daga, Zambrano, Valderrama, Arriaga, Baylón, Ramírez, Llanto, Vara y Carbajal, quienes ya conocen la exigencia del torneo y sostienen la columna vertebral del equipo. A ellos se suman tres futbolistas que bajan de Alianza UDH: el arquero Eduardo Figueroa, el defensa central Braulio Quiñones y el volante Álvaro Gonzáles, incorporaciones que aportan roce competitivo.
Además, el club promovió a tres juveniles del equipo sub-18 de Alianza UDH: Andrés Ríos, José Camacho y Gino Santillán. La apuesta por estos jóvenes refleja una intención de renovación progresiva y de proyección a futuro, sin perder la experiencia que caracteriza al plantel principal.
El delegado Dante Calero señaló que el trabajo se desarrolla “con seriedad y responsabilidad” y que el objetivo es lograr el ascenso directo a la Liga 2. Según indicó, el club evalúa el desarrollo del campeonato y no descarta seguir reforzándose conforme avance la competencia y se clarifique el panorama.
Con una base sólida, incorporaciones puntuales y un discurso prudente, Miguel Grau ha comenzado la liga dejando sensaciones positivas. El desafío ahora será sostener ese rendimiento a lo largo del torneo y traducir las expectativas en resultados concretos dentro del campo.




