Meta admite los riesgos de la guerra comercial y apuesta fuerte por la inteligencia artificial

La inteligencia artificial emerge como el pilar de la estrategia de Meta para mitigar los efectos adversos derivados de la tensión comercial global, una situación agravada por las políticas arancelarias implementadas inicialmente por la administración Trump. Este giro hacia la IA representa un intento de la compañía por asegurar su futuro en un entorno económico volátil, donde las disrupciones en la cadena de suministro y la incertidumbre macroeconómica se han convertido en una constante. Datos recientes del Fondo Monetario Internacional (FMI) señalan que las tensiones comerciales globales podrían restar hasta un 0.5% al crecimiento económico mundial en los próximos años, lo que subraya la importancia de que empresas como Meta tomen medidas proactivas.

Según la investigación publicada por El Comercio, la tecnológica estadounidense Meta reconoció este miércoles la incertidumbre generada por la guerra comercial, aunque depositó su confianza en el desarrollo de la inteligencia artificial.

Susan Li, jefa financiera de Meta, durante una conferencia virtual con analistas, advirtió sobre el incremento previsto en los costos de infraestructura de ‘hardware’ para 2025. Esta subida, explicó Li, se debe principalmente a las incertidumbres que afectan la cadena de suministro a nivel global y a las negociaciones comerciales en curso. La directiva señaló que, desde el 2 de abril, fecha en la que Trump anunció nuevos aranceles, se percibe una notable “incertidumbre macroeconómica”. A pesar de que las cuentas del mes de abril se mantuvieron “sanas”, Li admitió que es prematuro predecir la evolución de la situación en el presente trimestre.

Para contrarrestar estos riesgos, Meta ha puesto en marcha estrategias de “mitigación” optimizando su cadena de suministro, aunque no ofreció detalles específicos sobre las medidas implementadas. En este contexto, el acercamiento de Mark Zuckerberg a Trump ha llamado la atención, sugiriendo posibles esfuerzos por influir en las políticas comerciales que afectan a la compañía.

Mark Zuckerberg, máximo ejecutivo de Meta, se mostró optimista y aseguró que la empresa está “bien posicionada” para afrontar la incertidumbre. Enfatizó el progreso en los proyectos de desarrollo de IA, que ya han comenzado a generar resultados tangibles. En particular, destacó que la mejora en los sistemas de recomendaciones de las redes sociales de Meta ha propiciado un aumento significativo en el tiempo que los usuarios pasan en estas plataformas: un 7 % más en Facebook, un 6 % más en Instagram y un notable 35 % más en Threads. Este incremento subraya el potencial de la IA para mejorar la experiencia del usuario y fidelizar a la audiencia.

Zuckerberg anticipa una evolución en el consumo de contenido en línea, pasando de la actual “era del video” a una nueva etapa centrada en la “interacción” con estos videos. Predice que los usuarios dedicarán cada vez más tiempo al entretenimiento y la cultura en línea, lo que representa una oportunidad para Meta de innovar en la forma en que se presenta y consume el contenido. Un ejemplo de esta tendencia es una funcionalidad recientemente activada en EE.UU., que permite a los usuarios visualizar los contenidos a los que sus contactos han dado “me gusta”, fusionando entretenimiento y conexión social.

Finalmente, Zuckerberg resaltó el papel de WhatsApp como la “superficie de IA más utilizada” de Meta. La compañía se enfoca en desarrollar esta tecnología y anticipa la capacidad de crear recuerdos a partir de conversaciones, diferenciándose de otras plataformas. Este enfoque en la personalización y la interacción podría ser clave para el futuro de Meta en un mercado cada vez más competitivo y desafiante.