Mejorar nuestra ciudad

Mejorar nuestra ciudad

Se supone que las ciudades deben de ser motores del crecimiento económico y el desarrollo. Las ciudades son los centros de la innovación, creatividad y son los motores del progreso y la prosperidad.

En nuestro país tenemos ciudades como Cuzco, Arequipa, Trujillo e Iquitos, por mencionar algunas, que han logrado un constante crecimiento económico y desarrollo social. 

La pregunta es: ¿Qué pasó con Huánuco? Porque no se ha desarrollado como otras ciudades que incluso tienen menores recursos que nosotros.

Nuestra ciudad solo ha crecido en término de problemas y limitaciones, más no de soluciones y desarrollo, lamentablemente. La pobreza, la desigualdad y la falta de infraestructuras son retos que no solo afectan a la vida de los ciudadanos, sino que también obstaculizan el crecimiento y el desarrollo nuestra región y país en su conjunto. 

Una de las razones de nuestro actual destino, es por las pésimas decisiones políticas asumidas por autoridades pasadas, que no han priorizado el desarrollo económico ni social. 

¿Cómo se hace esto? Para empezar no invirtieron en obras de infraestructura, transporte o saneamiento básico que permitan cerrar las enormes brechas de carencia y desigualdad que separan las zonas urbanas con los asentamientos humanos y zonas rurales.

Tampoco se ha hecho nada para promover la inversión privada de industrias, las mismas que generan desarrollo y trabajo.

Ni que decir en infraestructura para mejorar las comunicaciones como el internet y la educación. Tampoco se ha hecho nada por mejorar la salud. En fin, los últimos gobiernos locales regionales solo se han destacado por su incapacidad de gestión y de visión, escándalos de corrupción y populismo puro.

Mejor dicho, estás anteriores autoridades ni siquiera han intentado darle solución a los problemas de Huánuco; solo se han interesado en enriquecer sus bolsillos.

El alcalde Antonio Jara tiene restos bastante grandes por lograr, todos alcanzables, y definitivamente está demostrando la actitud necesaria para ello. 

Para transformar nuestra ciudad, necesitamos invertir en infraestructuras y planificación urbana. Por supuesto mejora de los sistemas de transporte público, así como proporcionar acceso a agua potable, electricidad y saneamiento. 

Estas inversiones no solo mejoran la calidad de vida de los ciudadanos, sino que también atraen a las empresas y crean empleo.