La lucha contra el calentamiento global recibe un nuevo impulso con el lanzamiento de una innovadora herramienta digital. El Servicio de Monitoreo de la Atmósfera de Copernicus, iniciativa de la Unión Europea (UE), presentó este lunes una aplicación informática diseñada para rastrear las emisiones de metano en todo el planeta. Este gas de efecto invernadero, significativamente más potente que el dióxido de carbono en el corto plazo, es uno de los principales responsables del aumento de la temperatura global.
Según la investigación publicada por El Comercio, la aplicación, bautizada como ‘Methane Hotspot Explorer’, ofrece una plataforma para observar y visualizar las concentraciones de metano en tiempo real, facilitando la identificación de sus posibles fuentes. Copernicus, el programa de observación de la Tierra de la UE, subraya la importancia de esta herramienta para comprender mejor el origen de estas emisiones.
Desarrollada por el Instituto de Investigación Espacial de los Países Bajos, la aplicación permite a los usuarios examinar las “plumas de metano”, es decir, las acumulaciones de este gas detectadas vía satélite. Las observaciones pueden visualizarse en intervalos de tiempo que varían desde un día hasta catorce días, ofreciendo una perspectiva detallada de la evolución de las emisiones. Esta capacidad es crucial, considerando que el metano tiene un potencial de calentamiento global 25 veces superior al del CO2 en un horizonte de 100 años, según el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC).
La utilidad de ‘Methane Hotspot Explorer’ radica en su capacidad para discriminar entre diferentes fuentes de metano. Permite identificar si las emisiones provienen de actividades mineras, la industria del petróleo y gas, vertederos, áreas urbanas, rurales o incluso de fuentes inesperadas y desconocidas. La identificación precisa de estas fuentes es un paso esencial para implementar medidas de mitigación efectivas.
Bram Maasakkers, científico del Instituto Holandés de Investigación Espacial, considera que esta herramienta es solo “el primer paso para mitigar las emisiones”, ya que proporciona “transparencia sobre las grandes emisiones en todo el mundo a los responsables políticos y al público en general”. La transparencia en este ámbito es fundamental para la toma de decisiones informada y para la implementación de políticas climáticas ambiciosas, especialmente considerando que sectores como la agricultura y la gestión de residuos son importantes contribuyentes a las emisiones de metano.
Richard Engelen, subdirector del Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus, destaca que la aplicación representa una “nueva contribución para comprender el papel de la actividad humana en el escenario cada vez mayor de las emisiones de gases de efecto invernadero”. Además, facilitará el seguimiento rutinario de estas emisiones a escala global y local, combinando observaciones satelitales con modelos del sistema terrestre. Esta integración de datos es esencial para una evaluación precisa de las emisiones y su impacto en el clima.
El ‘Methane Hotspot Explorer’ también es valioso para la detección de emisiones inusuales, como la ocurrida en enero en el monte Fentale, Etiopía, que representó la primera detección de metano volcánico de este tipo. Esta detección fue posible gracias al sensor Tropomi, un instrumento construido en cooperación europea y operado por la Agencia Espacial Europea (ESA) dentro del programa Copernicus. La capacidad de detectar eventos singulares subraya la versatilidad y el potencial de esta nueva herramienta para avanzar en la comprensión y mitigación del cambio climático.




