La escasez de suero fisiológico tras el escándalo del lote defectuoso de Medifarma, que lamentablemente causó la muerte de al menos siete personas, ha desencadenado una preocupante alza de precios, rememorando situaciones críticas vividas durante la pandemia del COVID-19 con productos esenciales como mascarillas y oxígeno. Este incremento especulativo impacta directamente en la atención médica, especialmente para pacientes que requieren diálisis o hidratación intravenosa.
Según la investigación publicada por El Comercio, se ha detectado un incremento alarmante en el precio del cloruro de sodio al 0,9%, conocido como suero fisiológico. El producto, comercializado por el laboratorio B. Braun, la otra firma presente en el mercado peruano, ha alcanzado precios de hasta S/19,9 por litro, cuando su valor anterior era de S/2,98. Esto representa un aumento de más del 570% desde finales de marzo, coincidiendo con la confirmación de las primeras víctimas relacionadas con el lote contaminado.
Instituciones médicas, como el Servicio Médico Renal Corazón de Jesús en Barranco, han experimentado directamente este impacto económico. En abril, esta institución adquirió 60 unidades de suero de un litro a S/15 cada una, pagando un total de S/900. De mantenerse el precio original, la compra habría ascendido a solo S/178,8. La situación ha llevado a que algunos establecimientos de salud tengan que recurrir a farmacias, las cuales, según denuncias, estarían especulando con los precios ante la alta demanda.
Si bien B. Braun Medical Perú, que controla aproximadamente el 20% del mercado de suero fisiológico, ha informado que no ha aumentado los precios a sus clientes e incluso ha reducido el precio de venta a instituciones estatales, la realidad en las farmacias y distribuidores es distinta. Hernán Ramos Romero, gerente general de la Asociación de Clínicas Particulares del Perú, señala que distribuidores estarían vendiendo stocks antiguos a precios inflados aprovechando la coyuntura.
La incapacidad de B. Braun para cubrir la demanda generada por la suspensión de la producción de Medifarma, que ostentaba el 80% del mercado, agrava la situación. La Asociación de Clínicas Particulares estima que se consumen diariamente unas 150.000 unidades de suero, de las cuales 50.000 corresponden al sector privado, haciendo evidente la brecha existente entre la oferta y la demanda. Ante esta crisis, el gobierno emitió el Decreto de Urgencia 02-2025, permitiendo el uso de lotes ya producidos de Medifarma, sujetos a control de calidad del INS, y autorizando la importación del insumo.
La importación, sin embargo, no está exenta de dificultades. El proceso, que involucra traslados y pruebas de calidad, puede demorar varias semanas. Adicionalmente, se han detectado problemas de sobreprecio en las compras internacionales, como la adquisición de suero por parte de Essalud a la empresa Máster Medical, con un sobrecosto estimado de S/44,8 millones, lo que finalmente derivó en la anulación de la compra. La situación demanda soluciones urgentes para garantizar el acceso a este insumo vital y evitar mayores perjuicios a los pacientes.




