El vicepresidente del Congreso y representante de Perú Libre, Waldemar Cerrón, ha presentado un proyecto de ley que busca modificar el artículo 30 de la Constitución Política del Perú para reducir la mayoría de edad de 18 a 16 años. Este cambio permitiría que los adolescentes sean considerados ciudadanos plenos a esa edad, ampliando significativamente el padrón electoral.
La iniciativa plantea un debate crucial sobre los derechos, responsabilidades y capacidades de los jóvenes en el Perú, especialmente en el contexto político actual. Según el informe de La República elaborado por Pamela Arroyo, esta propuesta forma parte de un esfuerzo de Perú Libre por fomentar una democracia más inclusiva, otorgando a los adolescentes un rol activo en las decisiones públicas.
Motivos detrás de la propuesta
En el documento presentado por Cerrón, se argumenta que los jóvenes de 16 años ya poseen responsabilidades laborales y sociales reconocidas por la legislación peruana, lo que evidencia su capacidad para tomar decisiones significativas.
“El Perú ya permite que los jóvenes a partir de los 16 años se inserten en el mercado laboral, lo cual les otorga derechos y responsabilidades laborales según lo estipulado en el Código de los Niños y Adolescentes. Esta iniciativa busca extender ese reconocimiento al ámbito cívico, permitiéndoles participar en las elecciones”, se precisa en el proyecto.
Cerrón también destacó que muchos países han adoptado esta medida, permitiendo el voto desde los 16 años como un mecanismo para fortalecer la democracia. “Cada vez los jóvenes están más conscientes y comprometidos con los asuntos políticos y sociales. Este ensayo analiza la viabilidad e implicaciones de tal cambio en el contexto normativo peruano, comparándolo con países que ya han implementado esta reforma”, señala el documento.
El impacto en el padrón electoral
La reducción de la mayoría de edad generaría un incremento significativo en el padrón electoral. Según estimaciones preliminares, más de 1.2 millones de adolescentes entre 16 y 17 años podrían ser incorporados al registro de votantes. Esto alteraría no solo la dinámica electoral, sino también las estrategias de las agrupaciones políticas, que tendrían que diseñar mensajes más atractivos para un público más joven.
Críticas y cuestionamientos
Aunque la propuesta ha sido presentada como un avance hacia una democracia más inclusiva, no ha estado exenta de críticas. Algunos expertos señalan que la madurez emocional y cognitiva de los adolescentes de 16 años podría no ser suficiente para asumir plenamente las responsabilidades de la ciudadanía.
Asimismo, sectores de la oposición han cuestionado las intenciones políticas detrás de la iniciativa. Algunos legisladores consideran que Perú Libre busca aprovechar el creciente apoyo juvenil para consolidar su base electoral. En palabras de un congresista de la bancada de Fuerza Popular: “No se trata de incluir a los jóvenes en la democracia, sino de utilizarlos como herramienta política”.
Además, el contexto en el que se presenta esta propuesta añade un elemento de sospecha. Waldemar Cerrón, hermano del prófugo Vladimir Cerrón, ha sido un personaje polémico en el Congreso, y su liderazgo en la presentación de este proyecto genera interrogantes sobre los intereses de su partido en un momento de alta inestabilidad política.
Comparaciones internacionales
En el ámbito internacional, países como Austria, Brasil y Argentina permiten el voto a partir de los 16 años. Estas naciones han implementado la medida con resultados mixtos. En Austria, por ejemplo, estudios sugieren que los jóvenes de 16 y 17 años participan en elecciones con tasas similares a las de los votantes mayores, mientras que en otros países el impacto en la participación ha sido más limitado.
Sin embargo, los detractores señalan que estos ejemplos internacionales no siempre son aplicables al contexto peruano, donde los niveles de educación cívica y política son limitados en muchos sectores de la población.
Análisis del marco legal
La propuesta de Cerrón implicaría una reforma constitucional, lo que requiere un proceso legislativo complejo. La modificación del artículo 30 de la Constitución no solo alteraría el límite de edad para la mayoría de edad, sino también el concepto de ciudadanía y las responsabilidades asociadas a esta.
De acuerdo con la normativa vigente, los ciudadanos peruanos adquieren derechos y deberes políticos a los 18 años, incluyendo el voto obligatorio y la posibilidad de postularse a ciertos cargos públicos. Reducir este límite implicaría revisar otras leyes conexas para garantizar coherencia en el marco legal.
Posibles escenarios y desafíos
Si la propuesta de Perú Libre avanza, sería necesario implementar campañas de educación cívica dirigidas a adolescentes, asegurando que comprendan sus derechos y deberes como ciudadanos. Además, las instituciones como el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) y la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) tendrían que prepararse para gestionar un padrón electoral ampliado.
Por otro lado, si el proyecto fracasa, podría fortalecer las críticas hacia Perú Libre por priorizar iniciativas controversiales en lugar de abordar temas urgentes como la seguridad ciudadana y la reactivación económica.
Conclusión
La propuesta de reducir la mayoría de edad a 16 años representa un intento de Perú Libre por redefinir el concepto de ciudadanía en el Perú. Sin embargo, enfrenta numerosos retos políticos, sociales y legales que deberán ser evaluados cuidadosamente en el debate legislativo.
En última instancia, el éxito o fracaso de esta iniciativa dependerá no solo de su viabilidad técnica, sino también de la capacidad de sus promotores para convencer a la opinión pública y al Congreso de que este cambio beneficiará a la democracia peruana en su conjunto.




