La reciente celebración del fin de las fiestas de Los Negritos en Huánuco nos invita a reflexionar sobre el verdadero significado de estas tradiciones y el papel que juegan nuestras autoridades.
Es positivo ver a los líderes locales compartir y celebrar con la comunidad, como hicieron el gobernador regional al ofrecer platos de locro y el alcalde al bailar huaynos en las calles. Sin embargo, no podemos olvidar que fueron elegidos para servir al pueblo, no solo para hacer fiestas y buscar figurar, sino sobre todo, para trabajar por el bienestar colectivo día a día.
Se necesita urgentemente avanzar proyectos postergados como el hospital EsSalud y carreteras a las provincias. La población agradece la comida y el baile, pero recordemos que hay muchas zonas que estan siendo golpeadas por las lluvias. Y mientras que muchas de estas zonas esperan ayuda, ya sea por la falta de maquinaria o de recursos, en estas fiestas se han gastado varios miles de soles para promoverla a nivel nacional.
Debemos también reflexionar sobre el uso político de estas actividades. Si bien toda autoridad tiene derecho a participar en las tradiciones locales, no pueden utilizar los recursos públicos o su poder para beneficio electoral. El pueblo no es ingenuo.
La recesión está más presente que nunca, y no es justo ni correcto que se este despilfarrando el presupuesto en llamativas fiestas solo para satisfacer el ego personal de las autoridades.
La verdadera fiesta será cuando logremos cierto desarrollo como ciudad y región. Cuando nuestras autoridades trabajen en unidad por las necesidades reales de Huánuco. Cuando los proyectos se concreten, las obras avancen y la gente vea resultados. Ese será el mejor agradecimiento a los Negritos y motivo de alegría genuina, no solo en campaña sino todos los días.
La pelota está ahora en la cancha de nuestras autoridades. Esperamos que este fin de fiestas no sea solo un locro de despedida, sino el compromiso de trabajar juntos por un Huánuco próspero, justo y en crecimiento constante. El pueblo estará vigilante, como siempre ha sido.




