Con el correr de las horas, cada vez se saben más detalles de la suspensión del partido entre Argentina y Brasil. Y la realidad es que el clásico fue suspendido 51 minutos antes de comenzar y por decisión del Gobierno de Jair Bolsonaro.
“Considerando todos los detalles del caso tras la investigación epidemiológica, se entiende que hubo omisión de información por parte de la delegación argentina en relación a los viajes de los cuatro jugadores, incurriendo así en una infracción sanitaria”, dice el oficio del Ministerio de Salud publicado por el diario “Folha” de São Paulo.
La clave es que el último 22 de junio, Brasil impuso cuarentena para los pasajeros que han estado en los últimos 14 días en Reino Unido, India y Sudáfrica.
Tras firmar ese documento, las autoridades se presentaron en Arena Corinthians y esperaron a que el partido comenzará para suspenderlo ante la vista del mundo. La FIFA ya evalúa sanciones para la CBF.
No habrá más convocados




