Tingo María-Edgardo
Panduro García
Según datos de los Centros de Emergencia Mujer (CEM), en el año 2017 se registraron 556 casos de violencia hacia la mujer y otros integrantes de la familia en la región Huánuco cometidos por consumidores de licores y drogas.
El psicólogo Eduardo Cruz, experto en adicciones de Devida, explicó que las drogas pueden alterar el comportamiento de una persona y el alcohol y la pasta básica de cocaína (PBC) pueden exacerbar la agresividad en quienes las consumen.
“Las mujeres y niños son los grupos poblacionales más vulnerables frente a la violencia ocasionada por consumo de drogas. Por ejemplo, el varón suele tener una mayor fuerza física que la mujer y puede ocasionarle un mayor daño físico”, afirmó.
De los 22,684 casos de violencia familiar registrados en 2017, 6229 corresponden a Lima y Callao, en 2211 casos, seguido de Cusco con 1848, Ancash con 1296 y Junín con 1184.
Devida ha implementado más de 150 módulos de adicciones, ubicados en lugares estratégicos como centros de salud y hospitales del Ministerio de Salud (MINSA), en 20 regiones, en los que brinda atención terapéutica gratuita ambulatoria a consumidores y dependientes de drogas, incluyendo el alcohol y la PBC.
En el marco de conmemoración del Día Internacional de la Mujer, el especialista recordó que el organismo rector de la política contra las drogas viene trabajando con un enfoque de género que se manifiesta, entre otras acciones, en el empoderamiento económico de las mujeres agricultoras en zonas de influencia cocalera y en la capacitación a profesionales de la Salud en el tratamiento diferenciado a mujeres consumidoras de alcohol y drogas. Esta última actividad se ejecuta a través del Proyecto Grow, en alianza con CARE Perú, el MINSA y la Embajada de Estados Unidos.




