Más de 13 asentamientos humanos autogestionan canal de agua tras falsas promesas de autoridades

Hartos de promesas incumplidas y del abandono sistemático por parte de Seda Huánuco, la Municipalidad Provincial y otras entidades del Gobierno Regional, vecinos de más de 13 asentamientos humanos decidieron tomar acción directa: autogestionar un canal de agua potable de más de 25 kilómetros de recorrido, desde las zonas altas de San Pablo de Lanjas hasta sus viviendas.


La decisión fue anunciada en una asamblea realizada en el asentamiento humano Aparicio Pomares, donde dirigentes de comunidades como Los Ángeles, Hijos de Vista Alegre, Bicentenario, Villa Jordán, Condor Pasa, Nueva Jerusalén, Las Antenas, entre otras, presentaron los avances de la obra y revelaron que, hasta la fecha, se ha recaudado más de 75 mil soles exclusivamente de aportes vecinales.


“Somos el pueblo, el Estado nos ha abandonado. Nos cansamos de esperar. Con nuestros propios recursos estamos comprando las mangueras y vamos a traer el agua”, manifestó uno de los dirigentes.


GARANTIZA ABASTECIMIENTO
El canal, impulsado sin expediente técnico ni financiamiento institucional, busca garantizar el abastecimiento permanente de agua potable a sectores donde el acceso es intermitente o nulo. Los vecinos denunciaron que la ayuda que brinda Seda Huánuco —en algunos casos— es “momentánea y condicionada”, y que las gestiones para formalizar el servicio ante la Autoridad Nacional del Agua (ANA) o la UGM no han prosperado en años.


“La UGM y el ANA nos ponen trabas. Pero no vamos a esperar que lleguen con papeles. El agua es una necesidad urgente. Nosotros la vamos a traer como sea”, expresó otro representante comunal.


La iniciativa vecinal, aunque valorada por su espíritu solidario, también refleja la precariedad institucional y la ineficiencia de los mecanismos públicos para atender demandas básicas. Sin supervisión técnica ni planes de sostenibilidad, el proyecto podría enfrentar riesgos legales y operativos. Sin embargo, los vecinos aseguran estar decididos a continuar.


“No hay ONG, no hay empresa privada, no hay alcalde. Nosotros mismos somos el Estado”, afirmaron. El costo total de la obra superaría los S/ 130 mil, según cálculos preliminares, y aún restan S/ 60 mil por cubrir.