Este lunes 21 de abril se reanudará el juicio oral contra el expresidente Martín Vizcarra, a quien la Fiscalía acusa de haber recibido sobornos cuando era gobernador regional de Moquegua. Los pagos ilícitos habrían estado vinculados a los proyectos Lomas de Ilo y el Hospital Regional de Moquegua, obras adjudicadas a empresas del sector construcción. En esta nueva etapa del juicio participarán dos testigos clave que podrían reforzar la acusación fiscal.
El Ministerio Público solicita 15 años de prisión para Vizcarra por el presunto delito de cohecho pasivo impropio. La acusación se basa en documentos, movimientos financieros y testimonios que indicarían que Vizcarra recibió beneficios económicos a cambio de facilitar la adjudicación de proyectos públicos.
En respuesta, Vizcarra ha negado todos los cargos. En una reciente entrevista en el pódcast Habla Good, calificó la investigación como una maniobra política para inhabilitarlo. Además, acusó directamente al fiscal Germán Juárez Atoche de actuar en complicidad con el Club de la Construcción. “Aquí hay un contubernio entre este fiscal y el Club”, afirmó, añadiendo que la investigación busca bloquear una eventual candidatura presidencial.
Uno de los testimonios más comprometidos proviene de José Fernando Castillo Dibós, exgerente de ICCGSA, quien declaró que la empresa accedió a pagar S/ 1 millón 300 mil a Vizcarra para asegurar la buena pro del proyecto hospitalario. Según su versión, Rafael Granados, entonces gerente de ICCGSA, le informó que el pedido fue hecho directamente por Vizcarra y transmitido a través del exministro José Hernández.
Castillo calificó el pedido como un chantaje, pero admitió que aceptó debido a la inversión previa en el proyecto. La Fiscalía sostiene que este testimonio corrobora el patrón de conducta del expresidente.




