El Comité Regional para América Latina y el Caribe del Programa Memoria del Mundo de la Unesco reconoció oficialmente cuatro manuscritos coloniales como evidencia del origen peruano del pisco. Estos documentos, resguardados por el Archivo General de la Nación y fechados entre 1587 y 1613, han sido añadidos al Registro Regional Memoria del Mundo, destacando la rica tradición vitivinícola del Perú.
Los manuscritos detallan el cultivo de la vid, la producción de aguardiente y el comercio del pisco desde el puerto que lleva su nombre hacia destinos nacionales e internacionales. Según Nicolás Díaz Sánchez, jefe del Archivo General de la Nación, este logro es un paso clave para promover el reconocimiento global del pisco como símbolo de identidad peruana.
El pisco, elaborado desde el siglo XVI, es el resultado de un entorno único en el valle de Ica, donde factores como el clima, el suelo y la altitud moldean sus características excepcionales. Este reconocimiento por parte de la Unesco refuerza la autenticidad del pisco como un producto exclusivamente peruano, consolidando su posición frente a disputas internacionales.




