Old Trafford era testigo de un candente duelo. Manchester United y Barcelona se enfrentaban en el partido de vuelta de los treintaidosavos de final de la Europa League. En la ida igualaron 2-2 y todo se definía en Inglaterra.
Los “Diablos Rojos” comenzaron encimando a los españoles en su área, haciendo sentir su localía. La primera opción iba a ser de ellos. A los tres minutos Casemiro metió un pase en profundidad que encontró solo a Bruno Fernández. El portugués quedó mano a mano con el portero, pero Marc Ter Stegen sacó el balón la pierna derecha. El primer sacudón había pasado.
Con el pasar de los minutos los culés se fueron asentando en el partido y poco a poco comenzaron a tomar el control de la pelota. A pesar de no contar con Pedro y Gavi; Busquets, De Jong y Kesié se las ingeniaron para superar a los mediocampistas rivales.
El primer gol iba a ser azulgrana. A los 18’, Fernández, capitán del Manchester, jaloneó del brazo a Alex Baldé en el área. Penal. Robert Lewandowski tomó la pelota, dio un saltito, chutó y el balón se introdujo en la portería de De Gea. El portero español tocó la pelota, pero esta iba muy fuerte.
Paolo Guerrero vuelve a anotar después de un año y medio
A partir de aquí los dirigidos por Xavi Hernández se mostraron mejor. Encontraban salida fácil con los laterales y recuperaban balones muy cerca del área del Manchester. No obstante, el marcador no se iba a mover. 0-1 y al descanso.
En la segunda mitad comenzó con los ingleses golpeando. Apenas a los 46’, Fred concretó el 1-1 parcial. El jugador brasileño aprovechó que el Barcelona no pudo espejar un balón y mandó la pelota al fondo de la red.
Y el golpe final lo tendría el ingresado Anthony. Los culés volvieron a defender mal una pelota y se armó una serie de rebotes en su área. La pelota le quedó al extremo brasileño que no dudó en sacar el zurdazo y poner el 2-1 definitivo.




